¡NO PASARÁN!
La capital de la gloria resistió.
La tumba del fascismo se encuentra en el sótano de la Casa de la Panadería.
O al menos estará ahí hasta el 1 de julio, fecha en la que la primera exposición organizada por la Oficina de Derechos Humanos y Memoria del Ayuntamiento de Madrid, No pasarán, 16 días, Madrid 1936, llegue a su fin.
El equipo curatorial, conformado por el historiador Gonzalo Berger y la cineasta Tània Balló, se ha valido del rico legado fotográfico y audiovisual sobre la Defensa de Madrid para montar esta exposición. Mas que en grandes figuras como las de Ibarruri o Durruti, la muestra nos lleva a ver la guerra a través de los ojos de personajes anónimos que resistieron la batalla. Y los que no también. Los caídos durante la Batalla de Madrid son el corazón de la muestra, una torre con los nombres de las 575 víctimas está en el centro de las bóvedas, alrededor de la cual se estructura el recorrido.
Dieciséis piezas fueron reunidas para presentarnos este relato, una por cada día de resistencia, comenzando con una pared forrada con las cartillas militares de voluntarios llenos de esperanza, listos para luchar. Se presentan también desde estatuas a pañuelos, de casquillos a cartelería, objetos que documentan la vida en el frente. Como apoyo narrativo se suman dos obras más, la proyección de La defensa de Madrid, corto propagandístico de 1936 dirigido por Ángel Villatoro y producido por el Socorro Rojo Internacional con la colaboración de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, y entrevistas a sobrevivientes de la Batalla, quienes susurran sus experiencias mientras nos miran fijamente desde las pantallas donde se reproducen infinitamente en forma de GIF. Este emotivo acercamiento a las víctimas nos impide olvidar que vivimos día a día con las consecuencias de la Guerra Civil, aunque no nos demos cuenta de ello. Sus recuerdos nos despiden de la exposición, lo último que vemos antes de regresar al presente.












