"Kiss me, quick!" {De la sueca para el finés? Y otro del Islandés para la danesa, así hay material para reírse de él <3 }
SEND ME “KISS ME, QUICK!” and I’ll generated a number from 1-25 to see where my muse will have to kiss yours:
Como buen hermano y porque no quería quedarse sin hacer nada para dejar al otro lidiarse consigo mismo, se dispuso a ayudar a Suecia con su repentino cambio de cuerpo y poder socorrerlo después de se haya bañado para así alcanzarle la nueva ropa que usaría. Mientras lo observaba cambiarse delante de él, decidió bajar la mirada y evitar observarlo ya que después de todo sentía respeto por las damas y les daba su privacidad para cambiarse. ▬¿Sabes, Sve? Pienso realmente que te ves muy bonito como una chica▬ murmuró, alzando la mirada para verlo. ▬¡No digo que como hombre eres feo, es que pensé que ahora te sentirías muy incómodo al tener ese cuerpo, así que yo—
Se calló en el momento en que abrió los ojos para descubrir las heridas en la espalda del contrario, notando que ni siendo una chica podría llegar a deshacerse de ella. Y quizás esa fue la razón por la cual el otro se había detenido. Sonrió levemente y se acercó para abrazarlo por detrás. Besó cada una de su cicatriz, remarcada sobre su cuerpo, con mucho cariño. ▬No te avergüences de ellas▬ dijo, palpándolas debajo de sus dedos. ▬Pienso que son señales de que fuiste más fuerte de aquello que te hizo dañar, así que no las escondas. Un país que las tenga, sea hombre o mujer, demuestra que es fuerte▬ comentó, sonriéndole.
Se quedó mirando la espalda de Odd en cuánto éste se había puesto a comportarse así después de que Islandia empezara a negarle la atención que el danés esperaba tener sólo porque se había convertido en una ella. Soltó un suspiro mientras seguía sentado en el sofá y siendo ignorado por la chica, cuando ésta seguía exigiendo que la tratara como una princesa casi salida de un cuento de hadas. Como ya había llegado a sus límites de paciencia, decidió echarse al suelo como quién se había caído de rodillas y la tomó del brazo. Terminó por besarle la muñeca mientras acercaba su rostro hacia la otra, con el ceño fruncido y las mejillas levemente sonrojadas. ▬Qué molesta eres, no puedo esperar a que vuelvas a ser un hombre▬ contestó, terminando por soltarla con suavidad y volviendo a sentarse en el mueble, terminando por acostarse.