Ícaro Vidal
NOMBRE: Ícaro Vidal
EDAD: 45 años
FECHA DE NACIMIENTO: 29/08/1977
SIGNO DEL ZODÍACO: Virgo
LUGAR DE NACIMIENTO: Madrid, España
OCUPACIÓN: Coordinador de exposiciones
Sobre mí:
Soy la oveja negra de mi familia. Mi padre es abogado, la familia de mi madre tiene una empresa de vinos, mis hermanos trabajan en el bufete, yo acabé Derecho como les había prometido y en cuando pude ponerle a mi padre el título en la cara decidí hacer lo que me gustaba de verdad: largarme a Londres y estudiar arte.
No me entendáis mal, nunca he conseguido juntar cuatro líneas que me sirvieran para llegar a ningún lado. Pero que no sepa hacer arte con mis propias manos no significa que no me apasione o no lo entienda, así que ya desde antes de terminar los estudios empecé a meter la cabeza en galerías hasta dar con un contrato de tres años de permanencia en la Modern Tate. No sé si diría que los años de Londres fueron los más felices de mi vida, pero casi.
Hace cinco años volví a España para estar más cerca de mi padre, que estaba enfermo, y vale que no seamos la persona favorita el uno del otro, pero la familia es la familia. No me quedé en Madrid, pero encontré trabajo en el Guggenheim, en Bilbao, y he estado allí hasta un par de años después de que mi padre ya no estuviera. Pero soy un culo inquieto, en el fondo, y ya iba necesitando otros aires, así que he estado pendiente de que se quedase alguna plaza libre para trasladarme a la sede de Nueva York.
No voy a mentir, seguramente si no hubiera contado con mi amiga Leah no habría habido forma de conseguirla. Ella vino desde NY para un traslado temporal de dos años con su hija y congeniamos muy bien, pero es eso, sólo una amiga.
A lo largo de mi vida he tenido muchas amigas (y amigos, me considero una persona sociable, en general) pero pocas parejas formales, y creo que es porque en el fondo soy un romántico e igual voy detrás de un concepto del amor que es muy difícil de encontrar y por eso no me conformo con nada.
¿Que aun así tengo éxito con las mujeres y el físico ayuda? Es posible. No tengo malos genes pero también tengo que decir que me cuido mucho, que soy muy cabezón y que eso me ayuda a ser disciplinado. Y el otro lado del plano físico, que si estoy con alguien cuido mucho de ella... pues también.
Me han llamado pijo muchas veces en mi vida y a nivel de familia puede que tengan razón, pero desde los veintipocos años que me mudé a Londres me he valido por mí mismo. Me hago todas las tareas de casa solo (incluso me gustan) y cocino. Que creo que es una de las razones por las que Leah se hizo amiga mía.
Ahora sí, me gustan las cosas buenas, por supuesto, y como tengo la suerte de poder permitírmelas tampoco voy a renunciar a ellas.
















