Yo por mi parte la quería a ella más que a nadie, con un amor ilimitado.
Si ella no me
correspondía en la
misma medida,
que me importa,
qué carajos, el amor es así:
desbalanceado,
desajustado, desequilibrado.
Fernando Vallejo

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Yo por mi parte la quería a ella más que a nadie, con un amor ilimitado.
Si ella no me
correspondía en la
misma medida,
que me importa,
qué carajos, el amor es así:
desbalanceado,
desajustado, desequilibrado.
Fernando Vallejo
(via 50th Anniversary of Okinawa's Return to Mainland Japan)
a prefectura de Okinawa celebrará el 15 de mayo de este año el 50º aniversario de su reversión a tierra firme. Está prevista una gran ceremonia.Sin embargo, aún no se vislumbra una solución al problema de las bases militares estadounidenses en Japón, que siguen concentradas en Okinawa.Estas complejas cuestiones históricas y sociales constituyen el telón de fondo de esta novela.Aproveche esta oportunidad para leer esta novela, escrita por mí.
Dicen que el amor no conoce límites, no estoy tan segura. Creo que he visto los limites y que los he sobrepasado alguna vez. El amor si tiene límites. He visto donde terminan.
El amor tiene límites, lo sabemos. Los borramos, volvemos a dibujarlos y los borramos de nuevo. ¿Pero tiene que ser así? ¿No podemos aprender? Ser valientes y tener fe. Quizá es lo único que necesitamos. Un poco de valor, un poco de esperanza, un poco de fe. Quizá no hay limites si decidimos no verlos. Quizá el amor es ilimitado si somos lo bastante valientes para decidir que no tiene limites. Quizá hay felicidad para todos o quizá.
Upgrade (Leigh Whannell, 2018, Australia-Estados Unidos)
Vamos cayendo en estos espejismos. Me veo y te veo en el mismo cubo que gira una y otra vez. Agarro tu mano y te llevo hacia mis sensaciones. Tocá mis centros más inherentes, descubríme, encontremonos en un solo contacto de manos. Tus pupilas me acompañan en la danza dilatada. Risas, llantos, todos al unísono, como si fuesen lo mismo. No distingo la diferencia entre ambas sensaciones. Sentidos expuestos a algo más grande, estamos bailando en la luna de este asterisco que estalla extasiado. Empezamos a explorar cada vez más nuestras sensaciones palpitantes y logramos percibir colores en el aire cálido de verano, sonidos ancestrales en cada objeto. Vivimos en una ilusión transformada en realidad. Bella sustancia que nos hace abrir nuestros pensamientos, sentires y nos despoja de cualquier límite o impedimento.
Cierro los ojos y cada color va tomando matices reinantes que van explotando como una pintura salpicada en todo el cuerpo. Nos teletransportamos a otro mundo de fotogramas constantes. Somos el átomo qué forma a esta molécula vibrante entre las demás energías. Somos el núcleo de esta vivencia. Apenas un núcleo.
Vasalisaria-
Basta con esta maldita costumbre de hacernos limitados en nuestra mente cuando podemos llegar tan pero tan alto.