La antigua ciudad-estado griega de Esparta poseía una jerarquía social diferente a la de muchos de sus vecinos. Lo más alto de la pirámide social lo ocupaban los dos reyes, cuyos poderes eran escrutados por un ‘Consejo de Ancianos‘. Estos ancianos eran elegidos de entre la clase siguiente, los hómoioi o Espartiatas. Por debajo de esta clase aristocrática estaba la clase media, los llamados Periecos.















