Y asi conocí a esa bella tabernera Cuando estando hambriento yo pedi cenar Ella sonrio de forma le sugiero La comida ella me ofrecio De rodillas me comio la Pocas veces he cenado tán liviano Pocos sitios hay con menú tan especial Salimos sofocados y no era verano Aún conservo el cerco de carmín Rodeandome la otra naríz Pasaron los días, crecierón las flores Nunca la olvide pues ella sigue en mí Desde aquella noche aún tengo picores Y más bichos que en todo un jardín He dejado de cenar allí Por condena soledad Y entre sus piernas un quízas De volver a sonreir De volver a ser felíz Dulce mery ¿dónde está? Quíen robo tú juventud Alquilando algo de amor Tú oficina era un colchón Extendiendo cheques de dolor
La viuda de O'Brian. Mago de Öz.














