La impostergable cita
5 de la mañana, el televisor prendido e ilustrando un documental del checoslovaco Ondrej Nepala, ganador del oro en la categoría patinaje artístico en los juegos olímpicos de Sapporo 1972, y tres devotos estudiantes de geología (ya avanzados en la interminable carrera) repasaban datos sobre los foraminíferos bentónicos para la presentación oral y escrita de un trabajo práctico cuando de pronto una distracción aconteció: La puerta fue golpeada en insistidas veces del lado exterior. El designado para abrirla se encontró con nadie, el golpeador ya no estaba, pero si una nota que, se supone, es suya. La misma postulaba lo siguiente: “ كنت أحتاج ثلاثة طلاب الجدد الذين يحضرون ” حنين “ ، مطعم عربي يقع في باليرمو ، غدا في واحد وعشرين ساعة . تعيين هو مناقشة الظواهر الملحة . في حالة عدم وجود أي من الثلاثة ، ستكون هناك عواقب وخيمة بالنسبة لك و مع الشعب الأرجنتيني .”
Las nuevas tecnologías ayudaron a descifrar el inverso y duro código árabe.
“Necesito que ustedes tres, novatos estudiantes, asistan a ‘Hanin’, restaurante árabe ubicado en Palermo, mañana a las veintiún horas. La cita es para hablar de fenómenos urgentes. En caso de la ausencia de alguno de los tres, habrá consecuencias graves para con ustedes y el pueblo argentino.”
Perplejo el trío de jóvenes. No solo por el origen árabe del emisor sino que también por el contenido del mensaje: El misterioso transmisor sabe que son tres y quiere a los tres a la misma hora y en el mismo lugar. Inventaron conjeturas inútiles y decidieron no asistir a la entrega del trabajo práctico (el árabe se convirtió en excusa sanadora) porque se superponía con el inevitable y urgente encuentro en “Hanan” a las veintiún horas, horario en el cual la mayor parte del poblado porteño cena. Tenían miedo.
Ya son las nueve de la noche y ya son parte de Palermo. Catervas fluyen y se disuelven en otras catervas, el sol ya no está y la luna en cuarto creciente se muestra esplendida y uno la ve como la veía Borges: indescifrable y cotidiana y más allá de su literatura. “Hanan” que significa ternura o sensibilidad tiene tres nuevos clientes. Al entrar al lugar la moza del lugar les pregunta si tienen reserva y ante la negativa de los jóvenes son invitados a irse o a esperar dos o tres horas, ellos optan por lo primero.
Volvieron cada uno por su lado e intentaron, sin éxito, dormir. Despertaron después de nulas horas de sueño y se encontraron en la facultad cuyo nombre no daré a conocer. Ahí mismo uno de los tres configuro una teoría: “Escúchenme, tengo la verdad. Algo dentro de mí me lo dice. El grupo de Alicia, Marco y Jesús nos tendió una trampa. Ustedes saben, tanto como yo, el nivel de competitividad que manejan estos imbéciles y que siempre quieren ser los mejores del curso. Nosotros, con nuestro excelente trabajo sobre los foraminíferos bentónicos, íbamos a arrebatarle ese lugar que siempre tuvieron. Nos hicieron ir a ese restaurante con motivos 'urgentes’ al mismo horario que la entrega del trabajo práctico para así entonces quedarse, no solo con el podio, sino que también con el primer lugar. ¿Me siguen?”










