Estaba realmente enfadado y en ese estado no pensaba razonablemente y actuaba por impulsos—Nada Lacey… no te hagas la desentendida — le dijo casi fulminándola con la mirada, quería ocultar tras esa mascara de furia lo decepcionado que lo tenía la pelirroja— Entonces ¿insinúas que me vieron la ara de Idiota dos veces? — frunció el ceño soltando un aire pesado.
Un largo instante sembró el silencio en la habitación mientras ella luchaba porque las palabras se decidieran a salir de entre sus labios. Llevaba días, quizás semanas, temiendo la llegada de este momento . Había pensado en qué decir o hacer, cómo reaccionar, pero parecía que todas esas ideas habían sido borradas de su mente dejándola flotando en medio de la nada. --Lo siento... --Susurró a duras penas, confirmando sus sospechas, y tragó saliva con dificultad. --Sé que no es suficiente por lo que hice, pero nunca quise hacerte daño, Vince, lo juro. Yo-... lo lamento mucho.