๑ Mi personaje encuentra al tuyo en un estado de ebriedad algo preocupante. ( @inducrte )
La fiesta avanza con normalidad. O al menos, tanta normalidad que merita la presencia de grandes cantidades de licor, y jóvenes dispuestos a divertirse como si el mundo se fuera a terminar al día siguiente. No lo juzgaba, claro, porque recordaba perfectamente que él era igual (o peor) unos diez años atrás, en los que la falsa sensación de invencibilidad hacía presencia en la psique de cualquier hombre. De igual forma, se suponía que tendría que ser un festejo, uno a un cumpleaños que había pasado desapercibido (como lo hacía desde unos 6 años atrás) por culpa de obligaciones que ocupaban su mente y un trabajo que exigía su atención. A lo máximo a lo que aspiraba era a mantener su copa llena de lo que fuera que ofrecieran. Afortunadamente, su resistencia al alcohol (y el saber cómo consumirlo) lo mantenían lo suficientemente sobrio como para seguir en sus cabales. No podía decir lo mismo de la conocida fémina, casi exigiendo su atención de manera indirecta con un comportamiento poco usual. ---Joder, que estás ebria...--- comenta casi incrédulo, acercándose y deteniendo su andar al quedar frente a ella, mirada deslizándose por la presencia femenina sin reparo. ---¿Por qué no me acompañas al balcón? Quizá quieras que se te baje un poco...---












