Para esa mañana, volvía ser la misma Cherry de antes. Las aspirinas habrían ayudado o tal vez las horas de sueño ininterrumpidas. Lo usual tras levantarse y arreglarse fue ir a la cafetería pero tras haberse levantado probablemente muy temprano, la cafetería estaba medianamente vacía. Tomó su charola y se encaminó hacia el bufete, tomando con las pinzas unos wafles, bacon y algo de fruta, fue ahí cuando chocó la mano con alguien más. “Lo siento.” Se disculpó, alzando la vista con una sonrisa extendiéndose en sus comisuras, sonrisa que se congeló al ver quien estaba a su lado. “Toda tuya.” Dijo más seria y dejó caer la cuchara con la que se había servido, pasando a la siguiente charola en donde encontraría la miel maple. @reginaldbattrick















