SEAMOS AMOROSOS CON NOSOTROS MISMOS
Aunque la persona más importante en nuestro mundo nos rechace, seguimos siendo reales, y seguimos estando bien.
Alguna vez te descubriste pensando: ¿Cómo es posible que alguien me ame?
Para muchos de nosotros, ésta es una creencia profundamente imbuida que se puede convertir en una profecía que nosotros mismos hemos provocado.
Pensar que no somos dignos de ser amados puede sabotear nuestras relaciones con compañeros de trabajo, con amigos, familiares y otros seres amados. Esta creencia nos puede llevar a elegir y/ó a permanecer en relaciones que son menos de lo que merecemos porque no creemos merecer lo mejor.
• Podemos volvernos desesperados y aferrarnos como si una persona en particular fuera ‘nuestra última oportunidad de amar’.
• Podemos ponernos a la defensiva y alejar a la gente.
• Podemos aislarnos ó re-accionar en exceso constantemente.
Mientras crecíamos, muchos de nosotros tal vez no recibimos el amor incondicional que merecíamos. Muchos de nosotros tal vez nos sentimos o fuimos abandonados y/ó des-cuidados por personas importantes en nuestra vida. Por lo mismo, podremos haber llegado a la conclusión de que la razón por la cual no éramos amados era porque no éramos dignos de amor.
Culparnos a nosotros mismos es una re-acción comprensible, pero in-adecuada. Si los demás no nos pudieron amar, o amarnos de maneras que funcionaran, no es culpa nuestra.
Estamos aprendiendo a separarnos de la conducta de los demás, y también estamos aprendiendo a asumir la responsabilidad de nuestro proceso de crecimiento, a pesar de la gente que nos rodee.
Al igual de que podremos haber creído que no éramos dignos de amor, podemos volvernos diestros en la práctica de la creencia de que somos dignos de ser amados.
Esta nueva creencia mejorará la calidad de nuestras relaciones. Mejorará nuestra relación más importante: la relación con nuestro YO. Seremos capaces de dejar que los otros nos amen y de abrirnos al amor y a la amistad que merecemos.
”Hoy estaré consciente de cualquier creencia autoderrotista que tenga acerca de no ser digno de amor y a liberarme de ella. Comenzaré, hoy, a decirme a mí mismo que soy digno de ser amado. Practicaré esta creencia hasta que la tenga metida hasta la médula y se manifieste en mis relaciones”.
Validemos nuestra necesidad de amar y ser amados, con todo lo que ello implique. Así como somos, somos perfectos; con todos y cada uno de los contrastes propios de SER HUMANOS.
Todo éso que nos dijeron, y que nos hizo sentir ”in-suficientes” y/óno merecedores: “eres chaparro/gordo”, “tu primo/hermano/amigo es mejor que tú”; “ella si es inteligente”, “eres demasiado confiado”, “eres demasiado alta”, “no eres acinturada”; etc., etc., etc. son creencias limitantes que pueden estar impidiendo nuestra felicidad, nuestro crecimiento, y el amor a nosotros mismos, que tienen que ver con el dolor y la in-capacidad de amar de quien lo haya dicho; patrones dis-funcionales que de manera inconsciente se van repitiendo y repitiendo, y poniendo en acción esas creencias limitantes. Desafiémoslas. Movámonos.
Tengámoslo presente y abramos el
corazón a ésa hermosa necesidad.












