Paradoja
Un día mientras me hablabas me di cuenta de tu audacia, no eh conocido en mi vida un estratega tan zafia, sabias antes que nadie lo que pasaría en el hecho, siempre me decías esto, una cosa es la que piensa el burro y otra el arriero, siempre sabias que decir excepto si no era en serio, no encuentro comparación mas que con algún genio, no eh conocido en el mundo (ni tampoco quiero hacerlo) Una mujer con tu temple, un hombre con tu respeto, tus manos de artistas eran, y con un tacto ligero, tomaban entonces las riendas con tan solo un lapicero, podrías haber conquistado el mundo y haber tenido dinero, pero solo te bastaba con que te dijeran te quiero, en el puente que es la vida estabas de pasadita, siempre creí que el día en que te fueras, sería el fin de nuestro viaje y el de nuestros días, pero ahora aquí me has dejado en mitad de la comarca con un caballo ensillao llamado añoranza, no me diste las señales, ni tampoco los pasajes ¿Cuándo volveré a verte? Esperare tu correo impaciente a que llegue el otro lado del puente para así volver a verte!












