Un roscón, un truco, y un storytime
La noche de reyes siempre me dejó una sensación agridulce: quizá porque marcaba el final de las fiestas y, de niña, el regreso al cole estaba a la vuelta de la esquina. Sin embargo, había 2 momentos que salvaban ese día: los regalos y el roscón. En mi casa, cuando llegaba el momento de repartir el postre, mi padre tenía un don: cortaba el roscón de tal manera que, mágicamente, era mi abuela…












