Enamórate
Enamórate de mí, no cuando lleve tacones altos y un vestido ajustado,
sino cuando no los tenga.
Desearía, también, que te enamores de mí en el momento en el que no trate de impresionar a nadie,
en el preciso instante en el que mi mirada cruce con la del sol y sonría al infinito.
Cuando el atardecer se oculte detrás de mi oreja izquierda junto a ese pequeño tatuaje
y encuentres unos cuantos secretos en mi cabello desordenado,
cuando capture tus besos con mi palma ansiosa
y los guarde para regresártelos en el momento que crea necesario,
justo ahí, entonces, enamórate de mí.















