No había sido su intención el escuchar la conversación ajena, tampoco fue su intención el rodar los ojos cuando el mesonero acusó al chico frente a él de haber querido estafar al restaurante. ¿Qué no veía la ropa que estaba usando? En fin, la intención de Wally tampoco fue el meterse en la discusión, pero ahí estaba; haciéndolo. “Eh, disculpa. Sé que llego algo tarde, el tráfico estaba horrendo.” Comenzó, tomando asiento junto al chico, una sonrisa adornando sus labios, pretendiendo entonces recién ver al mesonero. “¿oh?” Como si no supiera nada, escaneó la mesa notando la factura, se alzó sacando su billetera y le entregó la tarjeta al mesonero, como si nada, como que no escuchó a éste acusarle de estafador, ni la cara enfurecida del otro chico. “Tranquilo, yo pago.” Se tomó la libertad de, inclusive, de tocar suavemente la pequeña mano ajena, tal cual se conocieran. Ojeó al mesonero, elevando una ceja. “¿Entonces? Quisiera dos de lo que él ya pidió, gracias, te puedes retirar.” @jieunnis