Crónica, para Caracol Radio, sobre la vida y obra de Álvaro Castaño Castillo. Uno de los gestores culturales y gigantes de la radio en América Latina.

seen from Germany
seen from China

seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States

seen from France
seen from South Africa
seen from China

seen from China

seen from United States

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Russia
seen from Algeria

seen from Australia
seen from Türkiye
seen from Saudi Arabia
seen from United States
seen from United States
seen from United States
Crónica, para Caracol Radio, sobre la vida y obra de Álvaro Castaño Castillo. Uno de los gestores culturales y gigantes de la radio en América Latina.
ASTRÁGALOS (Capítulo 1)
Como lo prometido es deuda, aquí estoy de regreso. Más que un puñado de palabras y frases armoniosas, quiero que lo que aquí escribo les quede grabado como tinta indeleble primero en sus pupilas, después en sus cabezas y finalmente en sus corazones de papel. Quiero que lo que aquí lean, les sirva para entender que la vida es mucho más que respirar, comer y dormir. Sí, hay mucho más que eso.
Sé que el tema es urgente, así que empecemos de una vez por todas, sin aditamentos y sin anestesia:
Veo un desfile de individuos que sonríen por fuera, pero por dentro se están desmoronando como castillos de arena. Gente que cree que su vida no tiene propósito. Veo un valle de huesos frágiles que, aunque frente al mundo se muestran fuertes, en el fondo saben que están secos y necesitan algo (y a alguien) más grande que su frágil y desgastada humanidad para seguir en este frente de batalla llamado vida.
Llevan tantos años cargando equipajes pesados, que terminan creyendo que eso es todo lo que hay.
Llevan tantos años siendo como aquel comediante que ríe por fuera y por dentro batalla con sus propios dramas.
Ríen durante el día, lloran en la noche.
Buscan y no encuentran.
Comen y no se sacian.
Viven para amontonar tesoros que tendrán que dejar en la tierra cuando el velo se cierre.
Así, tal cual, todos los días. Como una rueda que gira y gira sin parar.
-SELAH-
Sí, sé que aquél valle es un lugar frío donde residen todas nuestras frustraciones, nuestros dolores más profundos, un rincón que seduce nuestra comodidad, una esfinge de paredes altas y desafiantes, un hostal frío al que muchos se acostumbraron pero del hay que salir hoy, como Batman intentando escapar de aquella cueva en The Dark Night Rises. Sí, si miramos hacia arriba encontraremos la luz y la salida, aunque en el intento parezca que caeremos en el abismo oscuro, aunque las voces nos digan que somos perdedores sin futuro, saldremos de allí y venceremos. Sí, venceremos de la mano de Dios.
Nuestros huesos tienen que volver a respirar, necesitan respirar. Nuestros mejores años están en frente. Hemos estado exiliados pero es hora de empezar a vivir realmente por una causa más grande que nosotros mismos.
Allá afuera nos esperan miles de gigantes por derribar, miles de canciones nuevas por cantar, un puñado de sueños nuevos por realizar, territorios por conquistar y miles de guerras por ganar.
Hemos estado en el exilio pero es hora de resucitar de las cenizas y saber que hay más. Sí, nuestros huesos tienen que volver a vivir, necesitan respirar. A lo largo de la vida, muchas personas querrán vernos en el piso, frustrados y derrotados. Te invito a que no les demos ese gusto.
Cuando dejamos que el aliento de vida sople, volvemos a ser fuertes aunque hayamos olvidado lo que se siente ver la vida con seguridad y sin ojos aguados, una mano más grande nos sostendrá y nunca más volveremos a retroceder.
Ya no seremos más frágiles huesos de arena, astrágalos, sino peregrinos con un destino claro, exiliados de esperanza.