Les comparto, otro fragmento o capítulo de un fic Bodonín que estoy escribiendo, quien sabe, esto es más que nada para ir calando sus personalidades, ya vere como lo acomodo. (Aquí son humanos jeje).
Tal vez lo más sensato era levantarse, pero no quería abandonar el calor de la cama, ni pisar el suelo estando descalzo.
- ¿Qué te pasa? - Preguntó un ronco balbuceo. Juanin giró su rostro hacia Juan Carlos, quien tenía el ceño fruncido y los ojos cerrados.
-Oh, nada, es que…soñé- Sus ojos se entreabrieron, mirando fijamente a los del técnico, intentando procesar lo dicho.
-Una pesadilla- Dijo en un tono burlón y somnoliento, pasando los brazos bajo la almohada, tratando de dar mas altura a su cabeza, sin abandonar la comodidad de su postura.
-N-No, creo que no- Algo incomodo, contrajo ambos brazos a sus costados lo más que pudo. Aún le ponía nervioso el escuchar otra respiración a su lado.
- ¿Entonces? – Su tono malhumorado era incluso más prominente al despertar.
-Soñar hace que m-me duela la cabeza- Juan Carlos despegó levemente su cabeza la almohada, las arrugas en su rostro se habían alisado, dando pie a una genuina curiosidad. El técnico se aclaró la garganta.
-Es como si no descansara- Bodoque pudo apreciar un leve tinte rojizo en el ojo ajeno, el color se iba haciendo más intenso conforme se acercaba al iris.
-Pero esta vez fue diferente, no sé, es tonto…- Su pierna empezó a sacudirse levemente, el calor lo estaba arrullando y no se sentía del todo listo para volver a dormir. Aquel temblor hizo suspirar a su acompañante.
-Bueno, hazme dormir- Dijo recostándose otra vez. Juanin se acomodó de lado, revelando su rostro.
-Estábamos en el estudio- Su mirada estaba perdida entre las sábanas, provocando que sus parpados ocultaran aquel color rojo.
-Y-Y todo se veía normal, yo, de verdad creí que estaba ahí, todos estaban ahí- Juan Carlos deslizó una de sus manos al mentón de Juanin, incitándolo a levantar la mirada.
-Continua- Murmuro al ver su labio inferior titubear.
-Pero ha-había agua, por todas partes, me llegaba a la suela de los zapatos- Sus ojos se encontraron, confirmando así las sospechas del periodista, aquel tinte se trataba de un derrame. Juanin notó su sorpresa.
-Y solo yo podía verla- Gentilmente, aparto su mano y la recostó sobre el colchón.
-Busqué la fuga como loco- Y usando las grietas que se formaban en la palma, empezó a dibujar un mapa. Juan Carlos empezó a resentir la resequedad mañanera, que le impedía humedecer su garganta.
-Pero no encontré nada- Dijo apartando su dedo, dando pie a una sonrisa cansada.
-Lo ignoré y seguí trabajando, pero el agua seguía subiendo- El temblor había parado. Bodoque rozó sus pies con los del técnico, este se sobresalto un poco al sentir el frio.
-Ha-Hasta que la sentí en el pecho- Sus piernas se entrelazaron, buscando erradicar por completo el frio.
-Y luego subió de golpe al techo…- Juan Carlos apartó el cabello que cubría sus ojos verdes.
- ¿Podías respirar? – El técnico negó con la cabeza.
-El susto me despertó- Su atención fue acaparada por los labios del periodista, estos estaban secos y agrietados.
- ¿Sabes? Nunca había soñado con el canal- Sus cuerpos aún formaban un hueco y ninguno de los dos se atrevía a romperlo.
-Yo…sueño todo el tiempo con eso, es muy raro, lo odio- Dijo ya más despierto.
- ¿Cómo? – Ante esta pregunta, el periodista se tomo una ruidosa pausa, Juanin notó como el agarre en sus piernas se volvía mas tenso.
-En mi sueño…todos somos títeres- Su declaración los tomó a ambos desprevenidos, Bodoque hundió más la mitad de su rostro en la almohada con una expresión de piedra.
Jamás creyó pronunciar esas palabras en voz alta, se arrepintió al instante y sus ganas de salir corriendo aumentaron cuando el técnico empezó a pedirle mas detalles.
-Bueno, ya cállate…es, es como repetir el mismo día, pero más bizarro, me da terror- Su rostro empezó a brillar, opacando por completo el derrame en su ojo. Juan Carlos le dio la espalda cuando este empezó a preguntarle por como era su aspecto, su cuerpo hervía por la vergüenza y se podía percibir por la coloración en su piel bronceada.
- ¡Si le dices a alguien te voy a matar! - Exclamo mientras se apoyaba sobre sus codos, Juanin se llevo una mano al corazón, jurando que se llevaría el secreto a la tumba. Bodoque se dejó ir de cara contra la almohada. Juanin se vio obligado a acercarse para poder escucharlo.
-Casi siempre…soy un conejo…otras una rana- Bodoque se incorporó al escuchar una risa y alzo uno de sus puños como amenaza, la risa de Juanin tembló, pero no se fue, todo lo contrario, quería saberlo todo, incluso pregunto si había soñado con él en ese mundillo.
-No estoy seguro, cuando despierto olvido casi todo- Algo desilusionado, Juanin suspiro, pero la sonrisa en su rostro no desapareció.
- ¿Soñaste con eso? – Juan Carlos sonrió mientras volvía a recostarse boca abajo.
-No, hoy no vi nada- Dijo con gran alivio.
- ¿A ti tampoco te gusta soñar? –El técnico se encogió de hombros, aparentemente fastidiado.
-La verdad no, pero…bueno, tengo uno bueno que se repite- Su semblante se relajó al hacer memoria. Los parpados de Juan Carlos empezaban a pesar, pero haría el intento por concluir su conversación.
-En ese, estoy acostado de espaldas, creo que…en un bosque- El aroma a tierra mojada se sentía tan real en esa ilusión, tanto, que lo relajaba.
-Y las hojas de los árboles cambian de color- Un espectáculo lento, casi imperceptible bajo la fuerte luz del sol.
-Primero verde, luego amarillo y así, una y otra vez- Si se concentraba lo suficiente, casi podía ver dicha imagen.