En este poema
me despido de ti,
de lo que soñamos
y nunca construimos,
de nuestro primer
beso.
Recuerdo cuando me dijiste
que estarías conmigo incondicionalmente,
y ahora solo estoy yo
escapando
de una tormenta
que le provocaste a mi corazón.
Hoy me despido
porque tu recuerdo
solo me intoxica,
ya no me hace bien,
se convirtió en un ancla
que me hunde en el mar.
Tú,
que eras el amor de mi vida,
pasas a ser una imagen
que la neblina
empieza a borrar.
Alexander Alay - Crsfree
















