Olas
Si no hallo un lugar seguro a tiempo y las cosas comienzan a explotar, mi mente me trae todo lo malo que pasó con ella. Todo esto es muy toxico y en la adolescencia lo llenaba de una historia bonita, "es la familia" y quería crearme una mentira pera estar en paz, pero no. Ya no lo soporto. Te quiero mucho tía, pero haces que sea difícil hacerlo. Quiero irme de la casa, de hecho todos se han ido, solo por una razón, tú. Todos estos años he tratado de ver con ojos de amor el carácter que tienes. Te admiro y respeto, pero por muchos años te tuve miedo. Ahora ya puedo identificar mis emociones. Me siento culpable por no querer estar a tu lado. No es mi culpa que no te hayan criado con amor, lo siento mucho, pero uno decide si continúa con los malos tratos o empieza el cambio. Las cosas no van a ser siempre como tu quieres, bienvenida al mundo real. No me siento suficiente, no me siento merecedora de tu cariño y esta bien, pero esa es la razón de otras inseguridades.
Me decían que me calle, que no diga nada porque sino ocasionaría peleas, y callé. Por 22 años callé. Me fui de casa, pero regresé porque no soportaba la idea que por mi culpa estuvieras triste. Qué tonta y niña era. Pero si la niña que fui siempre se quedo callada, la joven que soy ahora no lo hará. Y hablaré y gritaré si es necesario pero nadie más va a lastimar a mi niña interior. Yo me voy a defender como nadie supo hacerlo jamás. Soy suficiente para mi. Amo mi carácter, mi forma de ser, de pensar y de querer. Soy una buena y maravillosa persona que no merece ser maltratada. Nadie lo merece. Ni tú.
No sabes cuantas veces, mientras me gritabas quería tener un papá, las veces que más quise tener un papá era cuando peleaban en casa, quería que alguien viniera, me defienda a mí y a mi mamá y nos saque de acá. Tal vez por eso no supero a mi ex enamorado, me sentía segura cuando venía o me iba a verlo. Salir de casa, era la idea. Pero lastimosamente las cosas no se dieron así. Nunca nadie me defendió como lo necesitaba y esta bien. Esa es mi historia personal y la acepto.
Siempre fui el jamón del sándwich en situaciones que se repiten. Pero ya no. Yo soy la única que se puede defender a sí misma y lo haré cuantas veces sea necesario.
Adiós.
















