¡ALERTA DE SPOILER!
Hoy resolviendo una de las misiones secundarias, la de construir la aldea de Arkadia, celebré la boda de Karid y Kaenne, la que por cierto, fue demasiado cómica, y al mismo tiempo romántica. Me gustó ver cómo todos los invitados aplaudían, sobre todo nuestro querido héroe. Esta es la primera boda que veo que se celebra completa en los juegos de Zelda, o al menos en todos los que he jugado, porque en lo que respecta a la de Anju y Kafei, sólo se la logra ver a ella en vestido de novia, pero nada más.
Bueno, aunque más que este evento, me llamó la atención otra cosa, y es lo que me dice Karud cuando ya regresa a la aldea Hetalia. Aparte de que me indica que desea jubilarse para descansar, viajar, y encontrar el amor como su pupilo, me hace la curiosa pregunta sobre los pétalos que se vieron en la boda, lo cual relacioné inmediatamente con el final, tanto el completo como el incompleto. A Link y Zelda le llueven pétalos de flores, de la Princesa de la Calma, la cual es una flor casi extinta. Nadie más está cuando eso sucede, sólo ellos dos.
Una vez más, este juego nos sorprende sobre la profunda relación que hay entre Link y Zelda. El zelink es innegable y eso me encanta.












