fue bacán porque en este volumen, antes de llegar exactamente a esta parte clave, mientras lo leía, pensaba en que de alguna manera habría que pensar a Kentaro Miura como un Bosco contemporáneo y retorcido, iconoclasta, porque su capacidad de idear monstruos, pesadillas y escenarios dantescos era infinita y esplendorosa y de pronto el culiao sale con esta referencia al mismísimo El Bosco justo en el momento en que estoy pensando aquello y weno, por algo los maestros son los maestros, no hay que darle mucha vuelta a la weá










