Esos días
Todos tenemos esos días en los que nos sentimos un poquito vulnerables, en los que no queremos saber nada de nadie.
Sí, todos tenemos esos días en los que de sorpresa nos visitan algunos recuerdos, pero en vez de cerrarles la puerta, decidimos tomar café con ellos.
Esos días en los que necesitamos escuchar nuestros latidos y darnos cuenta de que, a pesar del desastre, aún estamos vivos.















