Estruendosa Agonía
Lo primero que paso por mi mente fue, “Vas a morir, corre por tu vida” pero un instinto en mi interior me decía “llámalo, tócalo, acércate”, la adrenalina de ese momento era demasiada, por cada segundo mi corazón latía a millón, por un momento pensé que me iba a dar un ataque al corazón y mientras miraba la sumisa criatura a mi frente, miles de ideas recaían en mi mente hasta que de mis labios se escapo una frase, MONARK, al pronunciar esta palabra el Khalabo abrió los ojos de tal manera que parecían protuberancias, se exalto y empezó a hacer un chillido casi ensordecedor, al parecer si, al parecer algo extraño estaba pasando, acababa de pronunciar el nombre de esta poco común criatura, no podía ni creer de que manera llego ese nombre a mis labios, que me pasaba y que tenía yo de diferente que la criatura aun pasado el tiempo no me había atacado, entonces fue cuando vi que la criatura se movía hacia mí, coloque mis manos al frente y dando sigilosos pasos fui moviéndome hacia atrás, se me ocurrió pronunciar su nombre otra vez y la criatura se lleno de adrenalina, volvió a chillar y tuve que recurrir esta vez a taparme los oídos, respondía a ese nombre pero como sabia yo su nombre, como aun el animal no me había atacado.
Todo paso rápido, la criatura se apresuro y empezó a correr hacia mí, me exalte y empecé a correr pero sus piernas eran más largas y por alguna razón tenía una velocidad increíble, lo último que recuerdo es que el Khalabo me tomo por la cintura y me hecho en su espalda para así llevarme al lugar en el que me encuentro ahora, lo único que se escucha es un pequeño riachuelo a distancia, parece una parte más oscura o adentrada del bosque, yerba espesa, árboles secos, y no hay mucha luz para ser sinceros, analizo el área y trato de calmarme pero cuando estaba tranquilo escucho pasos, pasos de Khalabos y no solo de uno, de varios.










