Su primer encuentro había sido gracioso, así que pasar una cita con él tal vez no sería tan incómodo. De camino al carrusel compró una pulsera esperando que le agradara al masculino. Cada paso que le acercaba más al lugar, le ponía nerviosa, pues los mensajes de texto comenzaron a llegarle, seguro de su hermano reclamándole por inscribirlo a las citas, así que prefirió ponerlo en silencio, olvidarse de ello un rato para poder divertirse. Una vez que llegó, creyó pertinente volver a sorprenderlo, pero se contuvo y anticipó estando desde unos cuantos metros “ ¡Hola! ” gritó, agitando su diestra “ Toma, es para ti, porque si espero hasta el final seguro la pierdo. Espero te guste. ” / @kihyvvk