El Eternauta feat. Statik X
Me levanté a las 7:30 con alma de zombi con auriculares, porque los domingos trabajo en "horario intermedio", esa franja maldita donde no es ni temprano ni tarde: es simplemente castigo divino.
Desayuno clásico de gente con corazón: mate y facturas. Mientras en la tele tiraban noticias a medio volumen, yo estaba más entretenido en Twitter viendo como sacaban mil clips del Eternauta, con doblajes varios, y para coronar, el mismísimo Hideo Kojima diciendo que le encantó. Si eso no te hypea, hermano, no sé qué lo hará.
Tipo 9, bondi. Spotify me levanta el alma con una playlist de Statik X, Linkin Park, Limp Bizkit y Korn. Básicamente, los gritos de mi adolescencia en formato MP3.
Llego a las 10 al local. Mi compañero cubano (el que tiene las llaves y las historias heavy de vida) me espera... y me regala la escena: MIL cajas en el piso. Resulta que el distribuidor apareció tarde ayer y dejó todo para mí. Porque claro, mi compa los domingos no se mueve de la caja aunque le prendan fuego al local. Hermoso.
¿Y qué toca hacer? Mover góndolas, rearmar las islas de promoción, y hacer malabares para que entre todo lo nuevo mientras devolvés lo viejo. Caos dominguero con aroma a cartón.
Pero al menos charlamos rap cubano, política real (porque acá no se romantiza dictadura), y le tiré unos tips de edición de video y ciberseguridad porque soy multitasking proletario digital.
Termina el día, bondi de vuelta. Me clavo un pack de birra porque llueve y juega River. Lluvia nivel Eternauta: rayos, truenos y la catarsis de tío + sobrino tirando frases tipo:
–¿Va lloverga o está relampajeando?
+Creo que se largolla, y yo me olvidé el paraguasca arriba de la repija, cheee (modo comediante del canal Volver ON).
Mi tía, harta: “¡Tienen 27 y 52, maduren!”
Spoiler: no.
No podía ni tragar durante el primer tiempo del partido, comí recién en el entretiempo. Ganó River 4-1, lo cual cura cualquier herida espiritual.
Terminé la noche con mate cocido y con vos, contándote esto. Cierro la jornada como se debe.







