La clase de hoy consistía en dibujar anatomía humana. Ya lo habían hecho antes, pero en ellas sólo dibujaron mujeres, una distinta por cada clase. No sabía por qué sucedía esto, e intentaba ignorar que era por algún inconveniente, pero lo que le llamaba la atención es que esta vez dibujarán a un hombre.
Sentados alrededor de una tabla alta, cubierta por unas sábanas blancas y almohadones para que el modelo se sintiera más cómodo posando, los estudiantes aguardaban tras sus cuadros en blanco. Tenía entendido que cada uno dibujará con su material fuerte.
Él usará el carboncillo, que además de ser bueno usándolo, era su favorito. Todas sus obras quedaban bellísimas, pero a pesar de que muchos decían que transmitía algo, él no se sentía conectado a ellas. ¿Por qué? No lo sabía.
La puerta se abrió y entró el profesor, dónde una vez que dejó el brazo apoyado sobre el picaporte para que poder dejar pasar al modelo, que en el primer instante que lo vio su mirada quedó prendida en su figura.
¿Qué es esto? No, no podía ser que se enamorara de él a primera vista. ¡Ni siquiera le gustan los hombres! Quizás sólo le parecía atractivo, pero eso no quiere decir que fuera gay, ¿no?
Es como si una chica dijera que le pareciera linda una mujer, y eso no la volvería lesbiana, simplemente es cuestión de estética.
Sacudió la cabeza para dispersar esos pensamientos de su mente y frotó su mano contra su cabello, como si intentara quitarse algo que se quedó ahí para no verse como un idiota, concentrándose en lo que decía el maestro.
Alcanzó a oír que el invitado sería su modelo. Y nada más. Bien, perdió la primera parte de la presentación por pensar.
Se sentaron en sus sillas y se pusieron a acomodar sus materiales de trabajo, mientras aguardaban a que el joven se pusiera cómodo, a lo que Christopher hizo lo mismo. Y cuando el recién llegado dijo que ya estaba listo y el profesor indicó que empezaran, encontró que el primero estaba mirándolo, dándole la sensación que estaba modelando para él.
Y, entonces, se escondió tras su cuadro mientras su rostro enrojecía.