( ft. @kxngbash )
La copa se elevó en el aire y la falsa alegría no escaeció en su semblante, la figura del blondo había sido distinguida entre medio de los vestidos finos y los trajes elegantes, con ella el recuerdo fugaz que la impulsó a traer a sí un gesto burlesco de ficticia felicidad. “¡Qué alegría verte! ¿Me tiraras encima tu bebida otra vez o estás sobrio?” Saludó emanando aquella graciosa filosa ironía que tan bien dominada, era su lengua siendo conquistada por el alcohol en su sangre. Sus orbes risueños contemplaron desde su lugar al monarca una vez más, al mismo tiempo que sus labios besaron la copa de cristal, consumiendo así aquel trago que le quemó y endulzó la garganta a la vez. “Porque si lo haces, está vez no podrás usar el ‘no te vi’ o ‘por las tangas de mi abuela, ¡qué no ves por dónde vas!’ como excusa.” Hablaba más de lo normal, decía mucho menos de lo habitual. Sí, en definitiva debía dejar de beber.














