
seen from United Kingdom

seen from India
seen from China
seen from United Kingdom
seen from Taiwan
seen from Belarus
seen from United Kingdom
seen from Belarus
seen from United States
seen from Hungary

seen from Germany
seen from United States
seen from Türkiye

seen from Türkiye

seen from United Kingdom
seen from Australia
seen from Türkiye
seen from Netherlands
seen from Saudi Arabia

seen from United States
Upon Entry (La Llegada) | 2022/2023 | Dir. Alejandro Rojas and Juan Sebastian Vasquez
La llegada
Despierto y es otro día, el sol me muestra las cosas más claras, como si se hubieran vuelto nítidas durante la noche. No vas a leer este poema, no vas a saber ni siquiera que lo escribo. El viento mueve las hojas de las plantas con tanta fuerza que no sé. Quiero salvarlas a todas, pero puedo quedarme quieta y esperar que el destino sea lo que es. Y cuando la voz del poema te hable, no digas nada. No sabes lo poderosa que puede ser la tierra cuando recibe.
Tomado de ‘El principio luminoso’ de la poeta Natalia Romero.
La Llegada (Arrival), de Denis Villeneuve, 2016
Cine y Antropología: Arrival (2016)
(Contiene spoilers)
Aparentemente esta película puede parecer otro film más de ciencia ficción sobre extraterrestres, pero va mucho más allá. En esta película el foco principal se centra en el lenguaje y cómo este estructura la mente humana, lo cual determina la forma de ver nuestra realidad; esto marcará hasta donde llega nuestro límite de la realidad y qué conceptos están dentro de ella.
El personaje con el que creamos más empatía es Louise; investigamos y descubrimos los hechos con ella, ¿qué quiero decir con esto? Lo ejemplificaré con el juego de cámaras que se utiliza: mediante un travelling[1] que sigue la acción desde atrás, vemos un plano dorsal de la protagonista cada vez que entra en un escenario nuevo (al llegar al campamento del ejército, al entrar en clase, etc.): “entramos con ella”, esto hace que sintamos que avanzamos detrás de la protagonista, descubrimos el espacio al mismo tiempo que ella, podemos sentir las mismas primeras impresiones.
Debemos añadir también, que para mostrar el impacto de los hechos, muchas veces se usa un primer o primerísimo primer plano de la Dra. Louise antes de mostrar el hecho en sí de lo que se está explicando (por ejemplo: cuando ve las noticias de los extraterrestres, cuando ve la nave desde el avión o cuando entra en ella y ve el interior), su cara se utiliza de espejo para enseñar los hechos que se explican; he aquí la importante tarea de Amy Adams a la hora de interpretar a Louise como testigo de los hechos, sabiendo que ella será la primera imagen que se dé al espectador acerca de los acontecimientos.
En relación a la utilización de los primeros planos, debo añadir también una segunda utilidad no tan obvia como la primera. El primer plano que se utiliza en la película por primera vez es para Louise: se nos presenta a la protagonista. El segundo primer plano que se usa es para la hija: entendiendo así la importancia que este personaje puede tener en el devenir de la historia. Sin embargo, el tercer primer plano que se utiliza ya no es hasta que la historia está bastante avanzada; aparecen varios personajes más después de Louise y Hannah, pero la cámara no pone atención en ellos hasta que aparece por primera vez el físico Ian Donnelly, el tercer primer plano del film. No entenderemos la importancia de este personaje para la historia personal de Louise (dejando a un lado que trabajará junto a ella en la investigación) hasta que vemos el final de la película y comprendemos que es el padre de Hannah, de ahí que la cámara se centre en él la primera vez que aparece.
Teniendo en cuenta los escenarios de la película, debemos recordar la casa de la protagonista: con un plano general desde atrás, vemos la silueta de Louise mirando desde el centro de su comedor a través de un gran ventanal hacia el mar que tiene enfrente de casa.
Aquí hay varios elementos que debemos detallar para entender las diversas capas de esta escena y lo importante que es para el devenir de la película. Si recordamos el interior de la nave, los protagonistas acceden a un largo pasillo rugoso que probablemente recuerde a la forma del mar. Los extraterrestres se encuentran tras un gran cristal y de ellos solo podemos ver sus siluetas. A lo largo de toda la historia son dos figuras las que aparecen ahí: Costello y Abbot, pero en el momento en que Louise consigue pasar al otro lado resulta que uno de ellos ha muerto.
Ambas escenas están unidas, incluso podríamos hablar de una única escena. Si miramos la casa de Louise desde el mar seguramente conseguiríamos una imagen muy parecida a la del interior de la nave, ¿qué nos quiere decir con esto el director? Se trata de un paralelismo entre ambos personajes: podemos ver en un extraterrestre la figura de Louise y en el otro la figura de Hannah (su hija) que muere de igual forma.
[1] “Carruaje, o travelling propiamente dicho, en que la cámara, colocada en un carro o plataforma, sobre raíles o con neumáticos, sigue el desplazamiento de uno o varios personajes” (Caparrós, 2017).
La importancia del montaje
El montaje discontinuo que utiliza esta película es muy potente en relación a la historia que cuenta, mantiene un equilibrio perfecto entre lo que dice y la forma en que lo dice. En un principio hay varias elipsis[2] y se nos muestra lo que aparentemente es una flash-back de la vida de Louise: que tiene una hija, la cual vemos brevemente cómo nace, crece y muere a una edad temprana a causa de un cáncer. Supuestamente, después de estos minutos iniciales, tras un fundido en negro, alcanzamos la historia en el momento presente de la vida de Louise, siendo profesora de universidad, suponiendo que ya ha superado la pérdida de su hija y empezando la investigación para mantener contacto con los extraterrestres. Sin embargo, esta percepción de la historia empezará a cambiar en el momento en que vemos que Louise tiene visiones de su hija y no la reconoce. El espectador que sí que la conoce gracias a los minutos iniciales del film, empezará a sospechar lo que se confirma al final de la historia: cuando Louise logra comprender el lenguaje de los extraterrestres, también consigue su visión del tiempo: no diferencia de pasado, presente o futuro; comprendemos entonces que aquellos minutos iniciales de la película eran en realidad un flash-forward (un salto al futuro): estábamos viendo lo que pasaría con la vida de Louise después de la investigación. Una vez se ha comprendido esto, vemos que el final del film no muestra el final de la historia, con un montaje rítmico rápido que se representa con unos saltos constantes en el tiempo, se expone lo que entendíamos como pasado, presente y futuro de forma constante mientras se completa el cierre de la historia, hasta llegar a un punto en el que mismo espectador no tiene un punto de referencia en la historia al que pueda llamar presente. La vida de Louise se concibe de continua, sin separación y de forma no-lineal, de esta forma la historia de la película es una representación en sí misma de la visión circular del tiempo que nos regalan los extraterrestres.
[2] “Cuando se elimina todo lo que no es importante para la acción o comprensión del relato. Esta supresión de elementos narrativo-descriptivos ha de ser lo suficientemente clara para que se entienda la acción, a la vez que se presentan los datos precisos para que los hechos suprimidos se den como sucedidos aunque no mostrados” (Caparrós, 2017).
Teorías del lenguaje en el film
El lenguaje es la principal base de nuestra realidad, aquello que forma parte de nuestro día a día estará regido por unas normas básicas lingüísticas, desde simples objetos hasta la concepción que tenemos del tiempo (pasado, presente o futuro). La llegada nos deconstruye nuestro sistema de lenguaje, nos hace dudar de nuestra lógica para plantearnos nuevas concepciones del tiempo. Los extraterrestres ven el tiempo de forma no-lineal (al igual que su lenguaje); para ellos no existe un pasado, presente o futuro, conocen todos los momentos de su vida sin diferenciar el tiempo en el que ocurre. El espectador es capaz de comprender esta visión de su realidad, pero nos resultaría imposible ponerla en práctica porque nuestras normas lingüísticas son totalmente distintas y deberíamos tener una comprensión total del idioma que utilizan para comprender al cien por cien sus leyes, que es lo que le ocurre a Louise. Desde una visión de la antropología lingüística, este proceso de aprendizaje sería un ejemplo de la teoría de la relatividad lingüística o también llamada hipótesis Sapir-Whorf. Dicha teoría aparece explicada brevemente en la película cuando Louise cuenta que esta teoría defiende la idea de que en el momento en que un individuo domina a la perfección un lenguaje, su pensamiento se estructura en relación a este lenguaje (por eso al final Louise, al comprender el lenguaje de los alienígenas, es capaz de concebir el tiempo como ellos, de forma no-lineal). Debemos separar ambos autores para comprender bien esta idea:
El antropólogo lingüista Edward Sapir (1974) concibe el lenguaje como algo puramente cultural. Lo diferencia claramente de otras actividades del ser humano que pueden ser innatas (como el caminar). Si un humano nace en el bosque aprenderá a caminar porque es una función innata en el hombre, pero no aprenderá a hablar. El habla es una actividad que varía dentro de distintos grupos sociales, es una herencia histórica del grupo.
Whorf, alumno de Sapir, completa la teoría de Sapir y la divide en dos. En primer lugar, está la que podríamos llamar strong: nuestra lengua determina nuestro pensamiento de forma indudable e inmodificable, nos limita nuestras categorías cognitivas. Esto conllevaría que cada lengua concibiese el mundo de una forma tan distinta y aislada que nos resultaría prácticamente imposible aprender otras lenguas, porque ello conllevaría a concebir otras visiones distintas a la de nuestro idioma nativo. La otra vertiente de esta teoría sería la weak, esta teoría no habla de determinación sino de influencia: el lenguaje influye en el pensamiento, en nuestras decisiones o percepciones; esto se ejemplificaría simplemente diciendo que una persona que habla chino no estructuraría el mundo de igual forma que lo haría una persona que habla inglés (pero no sería imposible la comprensión de ambos idiomas, cómo sí que lo sería según la versión strong). Un ejemplo de esta versión más débil (que es un reflejo del concepto de tiempo de La llegada) lo muestra Whorf (1971) cuando habla del pueblo indio-americano Hopi. Los Hopi no tienen una noción de tiempo como un continuo que transcurre, no tienen conceptos que se refieran a lo que nosotros entendemos cómo pasado, presente, futuro o duración. La concepción que ellos tienen del universo no es matemática sino lingüística. Lo que nosotros dividimos en espacio-tiempo ellos lo dividen en “objetivo y subjetivo”. La forma objetiva haría referencia a todo aquello accesible para los sentidos pero sin diferenciar de pasado o presente. La forma subjetiva haría referencia al futuro y a todo aquello que está en nuestro pensamiento, a nuestros deseos y esperanzas (pero no solo en nosotros, también en los animales, plantas, etc). Ellos hablan de estos hechos desde una visión predestinada: estos elementos pasarán de la forma subjetiva a la objetiva de forma gradual, con dinamismo (que no con movimiento), los hechos “vendrán” a ellos, se acercan, los esperan hasta que se “hacen verdad”.
Estas teorías no estás demostradas a ciencia cierta y además chocan con la teoría lingüística de Noam Chomsky, la de la gramática universal. Las bases de esta teoría defienden la idea de que todos los humanos tienen las características innatas para adquirir un lenguaje, se refiere a ello como casi un “Big-Bang lingüístico”:
Según Chomsky, dicha actividad pudo responder a un Big-bang cognitivo resultado de una reorganización de los circuitos neuro-cerebrales de nuestros antecesores en la que algún principio natural inespecífico de eficacia computacional interaccionaría con una pequeña mutación genética dando lugar a la Gramática Universal (capacidad innata para el lenguaje).[…] Chomsky defiende, pues, una teoría de la discontinuidad evolutiva del lenguaje, no como capacidad originada a modo de ventaja evolutiva en la socialización, comunicación y cooperación social, sino surgida repentinamente y facilitadora de aquéllas. Su tesis se enfrenta a la de los biólogos darwinistas, para quienes toda evolución comporta cambios graduales, incluida la del lenguaje, que aparecería gradualmente después de nuestra separación de los simios y las especies intermedias con capacidades lingüísticas se habrían extinguido
Al tener cualquier ser humano la capacidad de aprendizaje de una lengua, también puede existir una gramática universal que comprenda todas las lenguas (no importa el idioma); encajarán dentro de una estructura gramatical del cerebro humano (todas tienen una lógica sintáctica: por ejemplo, no existirá ningún idioma en el que una oración esté formada por dos sujetos distintos y un predicado). Para Chomsky la finalidad del lenguaje no es la comunicación sino el pensamiento; los conceptos que se utilicen o las percepciones del mundo que se tengan formarían parte de un elemento cultural o sociológico, no de la base del lenguaje. Esta teoría de la capacidad del lenguaje como algo innato explicaría por qué los niños de tempranas edades son capaces de utilizar oraciones complejas pero no, por ejemplo, atarse los cordones solos.
Wittgenstein también habla de filosofía del lenguaje desde una perspectiva matemática y lógica la cual defiende en su obra Tractatus Logicus-Philosophicus publicada en 1921.
Cuando se lo analiza hasta sus proposiciones atómicas, el lenguaje consiste en figuras de la realidad. Las proposiciones pueden de esta manera representar toda la realidad, todos los hechos; porque las proposiciones y la realidad tienen la misma forma lógica. No pueden ser ilógicos.
Los límites del lenguaje son los límites del pensamiento, puesto que tampoco este puede ser ilógico.
Conociendo estos argumentos de Wittgenstein, aquello que es ilógico no existe; nuestro lenguaje solo puede contar con figuras del mundo que se rigen bajo una lógica, solo puede mostrar figuras de nuestra realidad. Por eso mismo no podríamos hablar de elementos como “el bien o el mal” o acerca de la existencia de Dios, porque no tenemos constancia de que existan realmente, son elementos abstractos y al ser abstractos no siguen una lógica, por esto mismo no deberían existir en nuestro lenguaje. Esta idea concluye con su célebre frase: “sobre lo que no se puede hablar, se debe callar”.
Si aplicásemos la teoría de Wittgenstein a la película veríamos que se muestra justamente lo contrario. Según este autor, en un hipotético caso en que esta película se hiciera realidad, los humanos serían incapaces de entender a los extraterrestres porque su concepción del mundo sería totalmente distinta a la nuestra, en concreto su forma de entender el concepto del tiempo. Para nosotros tendría un significado demasiado abstracto que no sigue nuestra lógica, con lo cual no podríamos entenderlo y su forma de comprensión no existiría. Pero, ¿qué ocurre en la película? ¿por qué Louise es capaz de comunicarse con ellos? La diferencia en este caso concreto es que los heptópodos cuentan con fundamentos comunicativos similares a los nuestros a pesar de vivir en mundos distintos.
Teniendo en cuenta la idea de que “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, nos encontraríamos aparentemente con que Louise rompe esta teoría, pero realmente el nuevo lenguaje que adquiere se puede adaptar a los conceptos humanos, con lo cual, esta nueva percepción de tiempo sigue estando dentro de sus límites del lenguaje.
El principal mensaje que nos deja la película es la alteración del lenguaje y, con ello, la alteración de concebir nuestro mundo. Algo similar podemos encontrar en Interstellar (2014), refiriéndome a la deconstrucción de un concepto de nuestra realidad. En ambas películas se transforma el significado de “tiempo”: en Interstellar, desde una visión científica, y en La llegada, desde una visión humanista. De hecho, Eric Heisserer (guionista de La llegada) confesó en una entrevista que, al ver Interstellar, decidieron cambiar el final de La llegada:
Realmente el único cambio significativo fue el regalo que nos dejaron los heptápodos. En versiones anteriores se iban dejando atrás una especie de planos para una nave interestelar, como una especie de arca o algo así. Entonces llegó Christopher Nolan con Interstellar y todo lo que pudimos hacer es decir: "vale, esto ya no sirve para nada". Entonces nos centramos en lo que teníamos frente a nosotros, que era el poder de su lenguaje.
#Arrival #Lallegada 10/10
Arrival 👽
“A língua é o alicerce da civilização. É a cola que une as pessoas.”