El infinito en un junco
Nunca antes un título había sentado tan bien a un libro. Porque al terminar de leerlo, sentí efectivamente que gracias a ese junco, del que se había hecho el ejemplar que tenía en las manos, había abrazado un poco el infinito, extendiéndome en el tiempo y el espacio hasta volver a mi sofá tras un viaje de miles de años, a través de tres continentes. Mejor dicho, volví a sentir la sensación cálida…
View On WordPress
















