En el remoto borde de la galaxia, se extendía el planeta Aban Thassala: un mundo cubierto en su totalidad por un océano infinito. Desde las primeras exploraciones, la humanidad supo que sus profundidades escondían algo más que bella fauna y flora alienígena. Las tormentas eran tan violentas que parecían gritar desde el fondo del planeta, y las criaturas que habitaban sus aguas desafiaban toda comprensión biológica.
Lee esta fascinante historia en la pagina 35 de la Revista Literaria Peruana ADÁN en su septima edición. https://revistadan.wordpress.com/wp-content/uploads/2025/07/adan-7-v2-1.pdf









