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DIOS CAMBIA NUESTROS PLANES
Muchas veces nuestros planes son interrumpidos recordándonos que no tenemos la vida resuelta y que no podemos hacerlo solos. Son como la vara del Pastor, que nos saca de nuestro camino errante y nos lleva de regreso hacia el Gran Pastor. Necesitamos estas interrupciones. Más que ninguna otra cosa, nos acercan a la cruz de Cristo, donde recordamos el evangelio y recibimos su gracia y perdón.
Es difícil ver que todos estos pequeños eventos e interrupciones frustrantes que ocurren en nuestro día fueron sido colocados por Dios como oportunidades para crecer en gracia, pero es así. Y verlos así nos ayuda a dejar de mirar hacia nosotros mismos y a poner nuestros ojos en Cristo, quien se preocupa más por nuestra transformación que por nuestra comodidad diaria.
En lugar de darnos una vida fácil, la interrumpe con gracia y nos muestra qué es lo que más necesitamos: él mismo.
¿Y vos? ¿Tu vida está llena de interrupciones? ¿Ves la mano de Dios trabajando en ellas?
La palabra ‘Gracia’ tiene un significado simple: una bondad o regalo inmerecido, pero una profundidad que nos sumerge a lo profundo de Dios.
Si Dios no hubiese buscado a Adán y Eva, ellos hubieran vivido a base de sus esfuerzos tratando de recuperar lo perdido (vestiduras de hojas de Higuera )
Al escuchar que Dios se paseaba por el huerto se escondieron, y esa es la clara evidencia de los efectos del pecado ¡Ya no querían buscar a Dios! pero en su misericordia Él los buscó, les proveyó nuevas vestiduras, hizo juicio y declaró una promesa. Bendita gracia .
CORAZÓN PACIENTE
Hay un corazón que mana que palpita en el Sagrario, un corazón solitario que se alimenta de amor . Es un corazón paciente , es un corazón amigo el que habita en el olvido, el corazón de tu Dios.
Es un corazón que espera un corazón, que perdona, que te conoce y que toma de tu vida lo peor . Que comenzó esta tarea una tarde en el calvario y que ahora desde el Sagrario tan sólo quiere tu amor .
“Volvé a orar hijo mío, extraño tu voz”
Deciles a todos que vengan a la fuente de la vida, que hay una historia escondida dentro de este corazón , deciles que hay esperanza, que todo tiene un sentido, que Jesucristo está vivo, decíles que existe Dios.
El Seguro de Dios
Hoy estaba caminando en Walmart y de repente oí un ruido de cosas rompiéndose. Crucé los pasillos y vi que algunas personas murmuraban en voz baja. Cuando entré al pasillo donde miraban, vi una escena triste.
Una Sra.había golpeado con el carrito el estante de platos y vasos y muchos se habían caído.
Arrodillada, desesperada, juntaba los pedazos, mientras que su esposo tomaba cada código de barra de cada vajilla rota diciendo: ¿Ves? Ahora tenemos que pagar todo esto. Escena triste. Alguien que se equivocó y con este espectáculo todas las miradas eran para ella.
Cuando me arrodillé junto a ella para explicarle que no se preocupara, vino un joven, se arrodilló junto a nosotros y le dijo:
- Déjalo, que los de limpieza recojan. Ve al hospital o alguna sala para que te vean la herida en tu mano.
Ella lo miró, avergonzada y dijo:
- No. Tengo que juntar eso para pagar.
El joven dijo:
- Tranquila!!!! Tenemos seguro para ese tipo de pérdida, y no tenes que pagar nada. Siga señora, vaya tranquila .
Cuando el joven se levantó, pude ver que tenía la identificación de gerente del supermercado.
Para vos que has leído hasta aquí, me gustaría que me dieras un minuto. Donde estés, cierra los ojos, e imagina Dios haciendo lo mismo por vos .
Recogera los pedazos de tu corazón por los golpes que te ha dado la vida, te curará toda herida y te aseguro que tus errores serán perdonados.
Hay un seguro llamado Gracia, que cuando reconoces que te equivocaste y lo aceptas como tu único y exclusivo salvador, el gerente de la existencia del universo (DIOS) te dirá:
"Ya todo está pagado" ... sigue, ve!
Regalo Inmerecido
La gracia es un regalo que nadie merece. Es un poema que empezó cuando Dios lo hizo todo con su voz pero para formarnos, tomó barro en sus manos y él mismo sopló sobre nosotros.
La gracia provocó la ley para demostrarnos que nadie es bueno por sí mismo, que a pesar de nuestra condición siempre de ir en contra de Él, nos extendió cuerdas de amor para llevarnos pan diario en el desierto y guiarnos con el calor del fuego por las noches y con un colchón de sombras por las tardes. La gracia se tradujo en carne, en un verbo, en el Hijo de Dios, en el carpintero nacido en el establo. La gracia nos alumbró junto a Moisés y Elías, pero dejándonos en claro que Él se tiene que llevar la gloria, nadie más. La gracia se dejó horadar las extremidades y desnudar públicamente. Pero la gracia venció la muerte con amor, la fuerza más poderosa del universo; el mismo que nos sopló el alma ahora estaba levantándose tres días después para enseñarnos lo indetenible que es, por si quedaban dudas.
La gracia nos alcanzó cual red en altamar; nos inhabilitó y al mismo tiempo nos capacitó. Nos trastornó el pasado y nos iluminó el presente. Hoy puedo palpar las bendiciones de Dios que no se miden, Él no sabe dar poco, nos da todo. Encima de la salvación eterna, nos alimenta cada día, nos asombra cada mañana y nos asegura un futuro de bien y no de mal.
¿Lo merecemos? ¡De ninguna manera! ¿Somos mejores? ¡Claro que no! “¿Qué concluiremos? ¿Acaso es Dios injusto? ¡De ninguna manera! Es un hecho que a Moisés le dice: «Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo».
"Por lo tanto, la elección no depende del deseo ni del esfuerzo humano, sino de la misericordia de Dios.” - Pablo a los Romanos. Dios es la perfección de bondad y eso vence todo lo que soy.
Prosperidad Bíblica
Tras una breve consulta con su madre, Salomé le pide la cabeza de Juan Bautista en un plato. Entristecido y obligado por haber dado su palabra, Herodes manda a un guarda a cortar la cabeza de Juan Bautista. Después el guarda se la presentó a Salomé quien se la ofreció a su madre, Herodías.
La prosperidad bíblica es encontrar el significado de la vida, pasar la vida de uno en nombre de Cristo y como recompensa tener solo a Él. No hay marketing en el cristianismo, no hay publicidad para atraer a las personas, La cruda realidad del cristianismo separa la paja del trigo. Por eso Jesús tiene pocos amigos, mira cómo los trata. Con amor.
Tenía el poder de salvar a Juan el Bautista, pero no lo hizo, es para que veamos que el cristianismo no es marketing barato, promesas vacías, intervenciones milagrosas en nuestro tiempo, es toda la voluntad de Dios, la forma en que Dios lo quiere. Esto es el cristianismo. Se trata de entregar tu vida a las manos de Dios y dejar que Él tome lo que venga, lo que Él quiera.
Él puede demostrar poder manifestando un milagro en nuestras vidas, Él demuestra poder al ser silencioso. Dios es, aunque las cosas sean difíciles. Dios es, aunque no escuchemos su voz. Dios es, cuando María quedó embarazada virgen, Dios es cuando la lanza atravesó el corazón de Jesús.
El cristianismo nos abraza, y mancha nuestra ropa con sangre.
Por qué hacemos lo que hacemos ?
Porque nacimos pecadores. El salmista dijo que en pecado lo concibió su madre; el pecado de Adán y sus consecuencias cayeron sobre nosotros. La segunda razón es porque, aunque recibimos el regalo de la salvación, el pecado sigue en nosotros, por eso para vivir en victoria sobre él reconozcámoslo, crucifiquémosnos y trabajemos con Dios para encontrar la raíz que lo ocasiona. Por último, hacemos lo que hacemos por las conductas aprendidas en casa; no creo que heredemos los pecados de nuestros papás, más bien los imitamos.
Los pensamientos conscientes son aquellos que decidimos tener, no siempre buenos, pero somos responsables de ellos. Sin embargo, el problema está en los inconscientes; no sabemos que están allí y controlan nuestro comportamiento; son el fruto de malas experiencias, traumas, abusos físicos, verbales o sexuales. Eso trae fortalezas de resentimiento, temor, inseguridad, complejos, malicias y desconfianza.
Construimos fortalezas mentales también cuando creemos las mentiras que el diablo nos pone acerca de Dios, de nosotros mismos o de los demás, en ese punto es difícil renovar nuestra mente. Para no creer esas mentiras, revistámonos con el cinturón de la verdad que Dios nos da. En Efesios, Pablo habla de la guerra espiritual que tenemos contra el enemigo y nos anima a usar la armadura de Dios: el yelmo de la salvación, la coraza de justicia, el escudo de la fe, la espada del Espíritu y el cinturón de la verdad. Creer esa verdad tipifica vivir en ella y no en suposiciones, perspectivas, temores, rumores, amarguras o sentimientos.
La Biblia habla de conocer la verdad porque ella nos hace libres.