La Sopa Boba
Plaza de Guadarrama 9, Alpedrete (Madrid)
91 850 63 70
Cierra D noche, L entero
http://www.restaurantelasopaboba.com/
¡Qué calor, leñe! ¿Soy la única persona del mundo a la que le espanta el calor? Esa sensación de que no importa cuanta ropa lleves que siempre estarás al borde de la lipotimia. No lo llevo bien, no. El caso que ante tal achicharramiento me parece un plan deluxe salir de la gris y contaminada Madrid city y poner rumbo a algún lugar más fresquito, véase en este caso Alpedrete.
No es necesario que sea verano para venir aquí esta claro, pero para mí es ya la excusa perfecta.
La primera vez que fui a La Sopa Boba lo hice con bien de ganas: había oído que era algo así como la versión low cost del triestrellado Diverxo.
Fernando Limón, el chef y propietario es el rey de los trampantojos y ofrece una carta muy amplia y original entre la que se encuentran, por ejemplo, carnes menos comunes como son la de avestruz o canguro, unas vieiras envueltas en panceta o un foie de rape. Ni qué decir de la carta de postres que ocupa 2 folios; locurote.
Siempre tienen además platos fuera de carta, que o bien las apuntan o bien las cantan. En nuestro caso, aquel día nos cantaron unas gyozas de gambas al ajillo, langosta en salsa de setas japonesas, ensalada de pez mantequilla y carrillera de atún a la parrila, y apuntado venía el jamón iberíco de atún y ceviche de pez limón.
Empezamos con el aperitivo cortesía de la casa:
Bombón de aceituna, anchoa y vermut
Muy muy rico. Comer de un bocado; líquido interior.
Edamame
Simple, edamame con cristales de sal. Como comer pipas.
Para compartir pedimos:
Sardinas ahumadas
Ahumadas con lavanda y tomillo se sirven además con guacamole casero. Buenísimas, chichudas y sin espinas.
Salmón salvaje de Alaska en cafetera
Se cocina el salmón dentro de la cafetera con wasabi, yuzu, sake y soja y este adquiere todos los sabores respetando el suyo. El salmón salvaje es una auténtica pasada. Se parece lo que un huevo a una castaña al salmón de piscifactoría o criadero que comemos normalmente.
Morcilla de calamar
Trampantojo de morcilla. Dentro de un rollito hecho con alga nori que hace las funciones de piel de la supuesta morcilla van unos calamarcitos picaditos y arroz. El plato se acompaña con huevo a baja temperatura, trufa y setas shitake. La idea es romper “la morcilla” y mezclar todo para comer como si fuese un arroz meloso. Sin estar mal es más vistoso que gustoso.
Y como platos principales:
Canguro
No había probado nunca la carne de canguro y es tierna y con un sabor suave que casi podría decir que me gustó más que mi tan adorada vaca. Venía con acompañamiento de una salsa ligeramente dulce, un gajo de manzana, zanahoria, calabacín y puré de patata. Espectacular
Atún rojo
Marcado a la parrila con katsuobushi, láminas de bonito seco y ahumado. Plato que no probé pero del que no escuché queja alguna.
Pez mantequilla con salsa XO
Tierno pez mantequilla con salsa XO, una salsa muy utilizada en la cocina oriental de sabor concentrado a mariscos y ligeramente picante. Plato que tampoco probé pero del que igualmente no oí queja.
En cuanto a los postres:
Chocolate y maracuyá
Trampantojo de maceta de chocolate en 3 texturas y regadera con salsa de maracuyá. Muy rico.
Lentejas
Ojiplática me quedé. Si si, lentejas. De postre. Ante semejante barbaridad no pude hacer otra cosa que pedirlo.
Se cocinan al aroma de tomillo y se sirven con helado de pimienta sechuan. Curiosamente buenas.
Torrija
Lo más tradicional y sin embargo el postre que menos me emocionó. Sin estar mal las he comido mejores.
Además pedimos café que acompañan con unas brutales mini trufitas:
Total, con botella de vino (19) y 2 aguas (7) el precio por persona ascendió a 43 euros. Ahora ofrecen además un menú degustacion por 35 euros que creo sale bastante a cuenta por lo que queda apuntado para la vuelta. Una vuelta que espero no tarde mucho.













