Besarte en poesía
Besarte en poesía es acercar mi sed a la fuente de tu boca, beber la raíz secreta de los días hasta que el tiempo olvide mi nombre.
Es inclinarse sobre un río infinito, beber de él sin apagar la sed, porque hay amores que no fueron hechos para saciarnos, sino para enseñarnos el hermoso arte de desear eternamente.
Besarte en poesía es tocar con los labios aquello que las manos nunca alcanzan; es descubrir que el amor no vive en los cuerpos, sino en el temblor invisible que dejan dos almas al encontrarse.
Y entonces comprendo que no era el mundo quien me sostenía, ni la promesa de un mañana, sino el breve milagro de tus labios, esa pequeña eternidad donde mi alma bebe, tiembla y vuelve a nacer cada vez que te besa.
















