2 de Abril de 2053
“Matar un ruiseñor”… era mi favorito. Hoy abrí la primera página y el título ya no estaba. Como si el silencio empezara por las cosas que amo.
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2 de Abril de 2053
“Matar un ruiseñor”… era mi favorito. Hoy abrí la primera página y el título ya no estaba. Como si el silencio empezara por las cosas que amo.
El Peor Dia De Mi Vida
El Dia Jueves 9 Fui Al Cumpleaños De Uno De Mis Hermanastros Y Como A Mi No Me Gusta Que Me Falte Ropa Siempre Llevo Dos Mudas Mas, El Equivalente Ah 7 Mudas Completas Pero Solo Lleve 2 Zapatillas Tuve Que Guardar Todo En Tres Bolsas Pero En La Mitad De Una Guarde Tres Libros Y Los Que Mas Amaba.
Bueno Llego El Dia Que Nos Teníamos Que Ir Ah Nuestra Casa Después De Estar 6 Días En La Casa De Mi Mama Y Mi Padrastro El Dia 14, Con Mi Hermana Pequeña Estábamos Acostumbradas Ah Irnos En Autos Vip Pero Ese Dia No Había Ni Uno Disponible Y Nos Fuimos En Bus Antes De Subirnos Al Bus Nos Subimos Ah Una Micro Para Llegar Ah Donde Estaban Los Buses Pero Antes Pasamos Ah Un Negocio Y Aquí Es Donde Una Parte De Mi Se Desprende Cuando Pasamos Al Negocio Se Me Quedo Mi Bolsa Con Los Libros Y Empeorando Las Cosas Me Di Cuenta Cuando Ya Estaba Llegando A Mi Casa, Llore Como María Magdalena Cuando Me Entere Y Mi Mamá Me Dijo Que Cuando Ella Se Fuera A Su Casa Pasaría A Ver Si Podía Recuperar Mis Libros Y Aquí Estoy Cruzando Los Dedos Para Que Los Pueda Recuperar :"(
Eduardo Barrios "Vivir" Primera edición año 1916, Drama en tres actos y en prosa. Prólogo de Domingo Melfi Demarco, Ilustraciones de Jorge Délano. Imprenta Universitaria, 207 págs. Enucadernado en medio cuero, escaso. $15.000 #eduardobarrios #primeraedicion #librosraros #librosperdidos #librosantiguos #librosantiguoschile #literaturachilena https://www.instagram.com/p/BynbrjoJTS5/?igshid=bge4hwtifmni
Patricio Olivos Wohlk "Antología Apasionada" Firmado. Talleres Arancibia Hermanos ed. año 1994, 560 págs. Empastado $10.000 #poesiachilena #antologiapoetica #librosusadoschile #librosperdidos #olivoswohlk https://www.instagram.com/p/By1kJ9XlMfn/?igshid=1vauot7or68x4
"Ley de reforma agraria" ley 16.640, Publicada 28 julio 1967. Editorial Nascimento, primera edición 1967. 230 págs. Empastado en tela. Histórico, excelente estado. $28.000. #reformaagraria #libroshistoriadechile #frei #librosperdidos #librosescasos #joyahistorica #librosantiguos #librosantiguoschile #librosderecho https://www.instagram.com/p/BzPHX3FlY9O/?igshid=1d0hxkuwp1u2d
SE BUSCAN... Si por casualidad alguien llega a ver alguno de estos tres libros 😩😩😩 ¡¡¡ avíseme por favor !!! #SeBuscan #LibrosPerdidos #NolosEncuentro
#LibrosPerdidos en Concha Acustica!
La chica que lloraba ginebra If it’s the beaches If it’s the beaches’ sands you want Then you will have them The Avett Brothers – If it’s the beaches I. Todo empezó en una playa. II. Bueno, no. Todo empezó en una biblioteca. Porque él siempre escogía la época de exámenes en la biblioteca para enamorarse fatalmente de alguna chica, cuyo nombre ni sabía, ni llegaba a saber nunca. Y empezaba estudiando los apuntes y echando un vistazo furtivo a la chica de turno y terminaba estudiando a la chica y echando un vistazo furtivo a los apuntes. Y así le iba. Que luego él suspendía y la chica de turno aprobaba todo y se iba de prácticas a Google, a un hospital en Nueva York, a un despacho de abogados de esos con dos apellidos unidos con una elegante “&” y el sueldo equivalente al presupuesto nacional de Nueva Zelanda o a un fastuoso estudio de arquitectura en París, ya saben, esos típicos sitios en los que para entrar necesitas superar las doce pruebas de Hércules, dominar alguna lengua muerta y donde a él no le hubieran dejado entrar ni con una orden de registro del FBI. Y le decía a su madre que no pasaba nada, que la liga estaba ganada, que más se perdió en Cuba y vinieron cantando, que siempre les quedaría París y septiembre, que él era un corredor de fondo. Y su madre le respondía: No, hijo, no eres un corredor de fondo. Lo que pasa es que eres un imbécil en el fondo. Que es una cosa muy distinta. III. Todo empezó, como iba diciendo, hace bastantes años, en uno de esos días de cuasiverano en los que uno trata inútilmente de concentrarse en los tediosos apuntes –¿y cuáles no lo son en esta época del año?- mientras su mente se encuentra en una fiesta hawaiana, con chicas de bikinis de cocos bailando canciones de los Beach Boys. Lo típico que uno hace en verano, vaya. IV. Y en uno de esos descansos de dos horas que él solía hacer con un amigo en el bar de enfrente para leer el MARCA, conoció a una chica con una camiseta de rayas en la que se había fijado en la biblioteca. Ella estaba con dos amigas. Se tomaron unas cañas y acabaron todos tomando luego unas copas en un tugurio con música espantosa de chill-out y decoración futurista, lo único que estaba abierto aquel martes de exámenes. Pero todos parecían poseídos por el espíritu de Carlinhos Brown en los carnavales de Río. Era cuando se bebían la vida a tragos largos. Ella aprobó todo. Él, no. Ella veraneaba en Santander. Y quedaron en verse. V. La primera semana de agosto fueron a la playa. ¿Por qué llevas la parte de arriba del bikini y la de abajo distintas? Es bastante absurdo. De hecho, parece como si te hubieras vestido a oscuras y te hubieras confundido. Ella no se rió. Ella, mirada de langosta mutante asesina. Y un silencio incómodo. Y las gaviotas huyendo ante el estallido inminente. Y las olas del mar en silencio. Aquel día aprendió una valiosa lección. JAMÁS comentes el modelito de una chica. Años más tarde aprendería otra. JAMÁS te refieras como modelito al look/ atuendo/ conjunto/ disfraz/ vestido/ bikini/ ropadegimnasio/ pijama/ sombrero/ poncho/ zapatos de una chica VI. Fueron a cenar al Marucho. A ella le gustaron las croquetas de centollo. Pidieron vino blanco. Para exportar. Que casi llaman de las Rías Baixas. Que qué coño se creían. Salieron a la calle. Y hacía ese agradable corriente de aire como cuando abres el frigorífico de casa una noche calurosa. Piel de gallina. Te estás pelando, observó él, señalando su brazo. Es verdad, dijo ella. Y a continuación, de forma inesperada, se arrancó esa tira de piel del brazo, de unos 11 centímetros, como si fuera una serpiente mudando de piel. En otras circunstancias, él habría puesto una mueca de horror y espanto ante ese grotescto espectáculo y luego habría salido corriendo como alma que lleva el diablo al grito de “Leprosa, Leprosa, Leprosa“. Pero ella se rió, diciendo “Puaaaggghhh qué asco, ¿no?“, y puso ojos de ardilla (jódete, Langosta Mutante Asesina) y estaba con esa belleza particular que solo alcanzan las chicas en verano o tras la primera copa, y la voz cazallera y premonitoria de Sabina empezó a sonar de fondo en su cabeza: Cuidado, chaval, te estás enamorando… VII. Enamorarse. Enamorarse es una cursilada dijo él a la mañana siguiente, mientras jugaba con un amigo al Pro Evolution Soccer en calzoncillos. Porque nada una más y favorece la conversación entre dos buenos amigos que un vibrante Chelsea-Inter de Milán de 40 minutos en gayumbos. Siempre he pensado que los jefes de Estado deberían quitarse los pantalones y solucionar sus conflictos y tensiones internacionales echando un partido al Pro. Obama contra Putin, unas patatas fritas de bolsa y una botella de Coca-Cola de 2 litros. Y todo solucionado. O jugando al poker en calzoncillos, como diría el chico de Belfast. Nosotros somos del norte. Nosotros no nos enamoramos. Y pronunció ese nosotros no nos enamoramos como si fuera una palabra con tutú rosa, un lazo y comiera cupcakes. VIII. Le grabó un disco. Lo tituló: El Mejor Disco De Verano Jamás Grabado En La Historia Contemporánea (lo que tampoco tiene mucho mérito si tenemos en cuenta que el primer compact disc grabable se inventó en 1990) Nunca fue muy bueno escogiendo nombres. El disco arrancaba con Ask, de los Smiths, la mejor canción para empezar un disco de verano. Pero ella dijo que, efectivamente, era el mejor disco de la historia reciente. Incluso si se remontaban a antes de 1990. “Buscamos emoción y producción de feromonas, y hay tipos de música que fueron concebidos especialmente para este propósito: para llevar señoras guapas a desordenar camas. Pueden incluir piezas románticas, lentas y baladas pop, pero sin pasarse: no somos unos blandengues. Somos rebeldes con gusto; duros con alma” como diría Kiko Amat sobre los discos hechos a chicas. IX. Un día estaban tumbados en la playa. De fondo se escuchaba a un grupo de chicos jugando a las palas. A las palas de verdad. Se podía escuchar ese sonido rápido, seco y hueco, ese sonido a Knock, Knock, Knockin´on Heavens Door. “Me encanta cómo suenan las palas. Creo que podría quedarse escuchándolo toda la vida” dijo ella. Y él pensó que eso era lo más bonito que se le podía decir a un santanderino. X. Él odiaba (y odia) los fuegos artificiales. Ruido, gente, masificación, explosiones… - Me encantan los fuegos artificiales. ¿A ti, no? – preguntó ella, tomando una helado y con los ojos fijos en el cielo. - Me encantan- respondió él, sin dudar un instante. Y nadie de los que estaban ahí pareció darse cuenta. Pero yo sí. XI. Una noche se quedó mirando una playa. Y empezó a hablar. - A veces me da miedo olvidarme de mi padre. Y me enfado con mi memoria. Y ahora como pescado azul como una loca porque leí que el Omega 3 es bueno para la memoria. Ojalá tuviera tu memoria de elefante. - Bueno, en realidad es un mito eso de que los elefantes tengan buena mem… – traté de puntualizar yo. - Cállate, merluzo. Y señaló la playa. Cuando era pequeña una vez fui en barco con mi padre y con mi hermana Patricia. Ella llevaba un bañador de Minnie bastante ridículo. Estaba muy morena. Negra. Siempre jugábamos a un juego llamado Tiburón. Mi padre paraba el barco, se tiraba al agua y nosotras nos quedábamos en el barco, en silencio, en tensión, y de repente emergía del agua por el sitio más inesperado. Mi hermana me agarraba fuerte hasta que se le ponían los dedos blancos. Esos segundos sin mi padre eran terroríficos. Cuando volvíamos le pregunté a mi padre que cuánto me quería. Y no me llames cursi. Pero tenía obsesión por cuantificar las cosas. Me encantaba pensar que el disco Thriller de Michael Jackson había vendido 40 millones y me imaginaba a todos los ciudadanos de España, a todos y cada uno de ellos, con un disco de Thriller en la mano. Cuantificar las cosas es importante. Así que le pregunté: - Si me cayera ahora al agua, ¿irías detrás? - De cabeza - ¿Aunque hubiera tiburones? - Aunque hubiera tiburones - ¿Aunque hubiera orcas asesinas? - Aunque hubiera orcas asesinas No me debieron de resultar del todo satisfactorias estas respuestas así que pensé un rato y volví a la carga. - ¿Y si alguien me secuestrara y me liberara solo si tuvieras que contar TODOS los granos de arena de esa playa? - Los contaría. - ¿Todos? - Uno a uno - ¿Aunque tardaras? - Aunque me llevara toda la vida Y ya me quedé tranquila. Ahora mi padre no está. Ya no saldremos en barco. Ya no jugaremos a Tiburón. Ya no saltará por mí si me caigo al agua con orcas asesinas. Pero las playa sigue ahí, intacta, con sus granos de arena. Y a veces se me borra algún gesto de su cara. O el olor de su jersey. Y me pongo nerviosa. Y me enfado. Pero entonces pienso en una playa y me tranquilizo. Porque me acuerdo de ese amor infinito que no borrará ni el tiempo, ni mar, ni el viento ni la lluvia. Y no, no estoy llorando. Es ginebra esto que me sale por los ojos. He bebido demasiado. Y yo quiero a alguien que me quiera así. Que cuente todos los granos de arena por mí. A lo mejor te parece una tontería todo esto. XII. Ahora, cada vez que él va a una playa, se acuerda de la chica que lloraba ginebra. En Santander y en Santa Barbara y en Mykonos y en Sanxenxo y en Cádiz y en Malibú. Años después, él encontraría este libro ( http://manual-de-un-buen-vividor.blogs.elle.es/files/2013/06/2700006575_5e2ee0699d.jpg ) en un puesto de libros de segunda mano, y lo compraría para regalárselo algún día. Un día que nunca llegó. A fin de cuentas, no somos más que las partículas subatómicas de un grano de arena de una playa infinita esperando a que alguien nos cuente. XIII. Todo acabó en una playa.
El guardián entre el centeno para el Blog Manual de un Buen Vividor, de Elle. (25 Junio 2013)