Nellith
Durante los últimos meses que había pasado en la universidad junto a la castaña, sin duda habían despertado unos sentimientos hacia la contraria, los cuales Aleck trataba de ocultar lo máximo posible, aunque alguna vez no se daba cuenta de que lo estaba haciendo fatal. Tras varias semanas pensado si era correcto o no confesarle sus sentimientos, el castaño decidió que debía hacerlo. Aprovecharía ademas una pequeña celebración que sus padres celebrarían, para presentarla como su pareja, siempre y cuando las cosas fuesen bien.
Aquella mañana disfrutaba de la compañía de la contraria mientras estaban en el teatro de la universidad, Aleck no era muy buen actor que se dijese pero le encantaba trabajar y ayudar a la castaña con cualquier cosa que necesitase. Una sonrisa se formó en sus labios al obserar a la castaña un tanto alterada por algo relativo al grupo que estaba ensayando, por lo que se acercó y acarició su brazo con suavidad, soltando una leve carcajada. “Tranquilízate, tampoco lo están haciendo tan mal. Dales un descanso de 10 minutos y veras como lo hacen mejor...” Explicó el castaño con una amplia sonrisa en sus labios observando los ojos contrarios, deseando por un momento confesarle en ese preciso instante sus sentimientos.















