En ocasiones necesitas que llueva un poco sobre ti para que se limpie tanta carga emocional negativa, tantos pensamientos absurdos, liberar viejas rencillas, que fluya lo que en algún momento odiaste, los que te dejo malas experiencias, a personas que solo llegaron a hacer daño o hablar mal de ti.
Deja que llueva alrededor tuyo, incluso, que tus ojos puedan hacer lo mismo para sanar, estar en paz, tranquila, en calma. Bien dicen que después de la tormenta sale el sol.
Leregi Renga



















