Veo más que eso, me pierdo entre las sutiles formas de sus pensamientos, entre la subliminal estructura de sus deseos. Soy un ser extraño deambulando por ahí, y aunque no pueda tocarle es una sensación tan grata, me hace recordar un pasado casi cercano, que en algún lugar existió y se traslada hasta mí. Más que sus pupilas, más que el contorno de sus ojos, más que una mirada, veo el alma de aquella presencia tan efímera.
Locura D.










