Escúchame, Sammy, quiero dejarte muy en claro una cosa. No va a haber un “final feliz” para ti. ¿Sabes por qué? Porque yo así lo quiero. Es mi capricho. Y si voy a desaparecer, créeme cuando te digo que no me iré sin mi premio de consolación, haciendo que recuerdes día y noche lo que te hice hoy.
Leonardo García










