Sola estoy.
Otra vez sola sin saber a dónde ir o a quien contarle. Sin un hogar, sin un amigo a quien sonreír o saludarle. La noche llega así, puedo soñar que está él aquí.
A veces sola yo camino cuando todos se han dormido. Yo pienso en él y soy feliz pues ese sueño es lo que pido; ya duerme la ciudad, puedo creer que es realidad...
Sola estoy creyéndolo a mi lado, sola voy con él cuando amanece. Sin verlo, me abraza y me da abrigo y cuando yo me pierdo pienso en él y está conmigo.
Al llover, de plata es el rocío, niebla y luz se funden en el río. En la noche hay árboles de estrellas y todo lo que veo es a los dos por siempre unidos...
Y yo sé que esto no es verdad, que yo estoy hablando sola y el no está y aunque sé que no es la realidad, sueño aún que un camino habrá.
Lo amo y al acabar la noche él no está y el río es sólo un río. Mi mundo sin él es diferente. Los árboles son simples y es extraña tanta gente.
Lo amo y aprendo cada día que esto es tan solo fantasía.
Sin verme su mundo seguiría. Un mundo de felicidad a dónde yo no estoy.
Lo amo, lo amo, lo amo pero ahora sola estoy.










