“te vi en la fiesta el otro día.” le dijo, en tanto acercaba un vaso de fría cerveza a su interlocutora. el bar estaba desértico, y no era para menos después de escandalosa noticia. “pero no me acerqué porque no estaba seguro de si eras tú. han pasado años desde la última vez que te vi.” media sonrisa apareció en sus facciones, dedicándose a una nueva tarea asignada por el gerente: recuento general de gastos. se dio la licencia de sentarse frente a ella, el ambiente aún no se tornaba tan lúgubre como debía, pero lo cierto es que él no había conocido al difunto, y sentía más curiosidad que preocupación. codo en mesa, apoyó un costado de su rostro en la palma de su mano, dirigiendo su mirada a la rubia. “¿cómo has estado? no solo con todo esto— o bueno, sí. ¿lo conocías? asumo que no, sino... supongo que no estarías aquí.” conclusiones apresuradas, atención divagaba en diferentes pensamientos que se le presentaban, difícil era que se centrase en una sola cosa. “pero me refería en general. —después de esa última fiesta... no te vi más. creí que te había dado una buena impresión, pero te escapaste.” bromeó, curvatura entre sus comisuras colándose en la conversación, nuevamente su mirada descendió al cuaderno donde importantes datos y cálculos se transformaban en mariposas y otros garabatos. no tenía demasiadas ganas de hacer bien su trabajo. iris se turnaban en dar una revisada al cuaderno, después a la rubia para seguir preguntando, hablando, indagando un poco más en otras cosas que no fuera necesariamente el recuerdo que daba asco en matemáticas. // @lucrezvia












