Noche
Tanto el atardecer como el amanecer le cogieron dormido. Despertó cuando la luna sobrepasó la silueta del risco, para dormirse de nuevo cuando una nube baja la cubrío, y dejó ciega la noche. Se había acostumbrado a vivir en la oscuridad de su penumbra, en el silencio del transcurrir de su soledad.
Colaboración de alguien especial.














