Nadie nace perfecto, nadie realmente es bueno o malo, nadie está a gusto con su cuerpo y lo modifica según le convenga a la hora de complacer al mundo.
Vivimos en tiempos donde una sonrisa aperlada, una figura esbelta y pálida crea mayor gracia a los ojos que una sonrisa chueca y piel atiñada por el sol o unas curvas que se tratan de ocultar bajo kilos de ropa.
Esta soy yo, una chica llena de complejos y preocupaciones banales... soy madre joven de una bellísima niña que ha alegrado mis días con cada travesura y gesto tierno. Eso me debería hacer feliz pero no es así.
Tengo una larga lista de cosas que detesto de mi:
1. mi cabello es horrible, tengo un pésimo corte y mi esposo dice que tengo cabeza de huevo.
2. mi cara de tosca, cuadrada parezco señora de 40, tengo imperfecciones, mi nariz es enorme y es lo primero que ven de mi, tengo un lunar gusto en la aleta de mi nariz que parece verruga de bruja. Noto cuando me ven de cerca y les da asco ese lunar feo.
3.Mi cuerpo esta raro, tengo espalda ancha por que tengo senos grandes, no puedo usar prendas preciosas por que se notan mi busco y me veo horrible.
5.Mis piernas delgadas no hacen juego con mi demás cuerpo, parezco un cono de helado... ja ja ja creo que mi sabor es vainilla :3
No me molesta tener estrías, se que son por que en mi barriguita tuve a mi bebé y eso hace que les tome un extraño cariño. Amo ser mamá.
6. Tengo estrías en mi brazo derecho, eso si me incomoda por que he notado que las chicas ven con asco esa parte de mi y eso no es lo único, mis axilas están manchadas y no puedo usar blusas sin manga por que se ven feas y no puedo ni siquiera dale un abrazo a mi esposo.
Y creo que ya, intento ser feliz y aceptarme como soy, pero cuando la familia dice que “mi hija se parece mucho a su tía” ,me duele, bastante diría yo...
Ella es muy guapa, es maestra, es feliz. Me da alegría que mi hija se parezca a su tía.
Odio que digan que mi bebé es el vivo retrato de su tía, que todo lo que hace es igual a su tía. Quiero llorar por que parece que yo no soy nadie, odio que digan que no se parece a mi por que mi niña es “bonita”.
Eso me hace pensar en que yo no soy bonita, que ni siquiera tengo el derecho de ser su madre por ser fea.
Para todos yo soy: fea, gorda, ignorante, analfabeta, floja, inmadura, irresponsable... solo soy “ la nana de la niña hermosa de cabello rizado”