Eres peligroso, una dosis perfecta de labia y malas intenciones, de perfume caro y cigarrillos en la cartera. Dijiste "una mujer se enamora de lo que ve, lo que escucha, lo que siente pero si logras conquistarla con palabras lo demás vendrá solo"
Tenías razón pero dos podíamos jugar, notaba tus miradas cuando te acercabas más de lo necesario para darme una explicación, las preguntas directas y mis respuestas incompletas mientras tu imaginación llenaba los espacios en blanco. Las preguntas sobre sexualidad en un intento por sacarme de balance y mis respuestas un poco descaradas, viéndome inocente mientras agachaba un poco la mirada.
Solo te di un día pero mi vanidad espera que me recuerdes cuando estés probando mis consejos con tu novia, cuando enciendas la fogata, sirvas el vino y de fondo suene "two feet".
















