Si las palabras matasen...
Erisabeth estaría muy muerta.
—Zelda, cariño, hoy estás muy lenta—la picó, para que centrara su atención en la pelirroja.
—Lenta estuvo tu madre para provocarse un aborto —soltó con muy mala uva.
Uno más de los momentazos que nos está dejando la mini-trama de dados de “Linajes revueltos”. ¿Quién conseguirá la cura al final del enfrentamiento?














