Como la mamá de Betito tiene visitas, el niño se sienta muy modosito en un sillón y todo el tiempo se queda observando con atención los pies de una señora que está en la sala - ¿Qué ocurre? ¿Por qué me miras tanto los pies? ¿Acaso te gustan mis zapatos? -No, señora - contesta muy correcto el niño - ¿Se podría quitar los zapatos? - ¿Para qué? - Porque mi mamá dice que usted tiene unas "patas de gallo" enormes y yo quiero verlas
(Chiste 164)














