Hoy le hablaré de unos increíbles marsupiales muy importantes: La zarigüeya.
Las zarigüeyas también conocidas como chuchas, faros, tlacuaches o rabipelados son mamíferos marsupiales, parientes de los canguros y koalas. Es un marsupial común, principalmente del este de EE. UU., que suele ser nocturno, tiene una cola que puede enrollar y que puede utilizar para agarrar objetos (como ramas de árboles) también es un trepador experto. Son omnívoras, se alimentan principalmente de vegetales, frutas y aves aunque también se alimentan de pequeños vertebrados e invertebrados. Habitan en bosques y se caracterizan por ser nocturnas, muy rara vez salen de día por lo que son muy vulnerables.
Es importante identificar a las zarigüeyas como seres inofensivos, que contribuyen en el ecosistema por su alto valor ecológico como son: La dispersión de semillas, el control de insectos y roedores.
Si te encuentras con una zarigüeya que parezca estar muerta y sólo si es seguro revisa dentro de su marsupio (bolsa) para saber si contiene algunas crías que pudieras salvar. Un bebé zarigüeya puede llegar a ser tan pequeño como las uñas de tus dedos, o de varias pulgadas de largo.
Una mamá zarigüeya puede en un solo parto tener hasta 20 crías, que “nacen” luego de 12–15 días de gestación interna-uterina sin lograr desarrollo completo.
Para completar su desarrollo, las crías migran hasta una bolsa de piel ubicada en el abdomen de la madre llamada marsupio donde pasarán entre 60-70 días, y en donde los bebés encuentran las glándulas mamarias que proveen la leche necesaria para su alimentación y crecimiento.
Antes de actuar primitivamente, actúa con empatía.
Las zarigüeyas son los marsupiales más atacados por el hombre, por culpa de los errados mitos sobre ellas.
Cuando veas a una familia de zarigüeyas, por favor no las lastimes.











