Diana Baker-Maximiliam Schell “Al este de Java” (Krakatoa, east of Java) 1969, de Bernard L. Kowalski.

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Diana Baker-Maximiliam Schell “Al este de Java” (Krakatoa, east of Java) 1969, de Bernard L. Kowalski.
(1) Este poema odioso y cursi es, sin duda, el que más me ha emocionado nunca...
¡Oh, ama mientras te sea posible amar!
¡Oh, ama mientras puedas amar!
La hora llegará, la hora llegará
en que te hallarás gimiente al borde de la tumba.
Y vela por que tu corazón arda
y encierre y alimente el amor,
mientra a él otro corazón responda
en el amor y cálido palpite.
Y al ser que te abra su pecho,
¡dale, por amor, todo cuanto seas capaz!
Hazle felices todas sus horas,
ninguna se la hagas triste.
¡Y cuida bien lo que dices!
Una palabra hiriente se dice en un instante.
Oh, Dios, no había en ella mala intención,
pero el otro se aleja lamentándose.
(Ferdinand Freiligrath)
Insisto que no me gusta un pelo... y llevo unos días recordando este pringue a cuenta de una película de Tarantino, "Malditos Bastardos", con su fulminante escena de la taberna... ¿Puedo explicarlo?
(2) Sigo con el poema rijoso, ese espanto que sin embargo me conmueve tanto.. ¡Venga!
Otro motivo por el que la coplita resta en lugar de sumar en la escala de J. Evans Pritchard, doctor en filosofía, para entender la poesía, es que inspiro la más popular obra de Liszt, el Nocturno nº 3, basado en una canción del mismo compositor, con el texto como letra e igual de remilgado.
Ferdinand Freiligrath era un intelectual muy popular en su época, en la Alemania del romanticismo. Fue fiel amigo de Carlos Marx, que apreciaba sinceramente su obra. Aunque finalmente, el poeta hizo ese extraño viaje desde el socialismo al nacionalismo... Suyo es un belicoso verso sobre de la bandera del país: "¡Negra es la pólvora, Roja es la sangre, y Dorada palpita nuestra llama!"... Bueno, el caso es que en la avenida de Hamburgo que lleva su nombre nació otro poeta, Hans Leip, autor de la letra de otra canción muy popular, "LILI MARLEEN"
La cosa va tomando forma, ya tenemos a Diane Krujer haciendo de una famosa actriz alemana de los 30 y a Lili Marleen... Id sumando (¡!)
(2,5) Como hemos juntado ya a las actrices alemanas de entre-guerras y al novelista alemán Hans Leip, ya tenemos solucionado parte del enigma, pues de la canción Lili Marlene, repudiada por los Nazis por melancólica y derrotista, cuya letra fue compuesta por Leip a partir de su incapacidad para decidirse por su novia charcutera (Lili) o la hermosa enfermera que curaba sus heridas de guerra (Marleen), fue también muy popular en la voz de cierta actriz exiliada, una tal Dietrich...
Yo desarrolle un gusto por Marlene Dietrich muy jovencito, a partir de esa canción; pero, sin duda, es esta que comparto una de mis canciones favoritas de todos los tiempos... se titula Ich bin von Kopf bis Fuß auf Liebe eingestellt (!!!), algo así como "Enamorado de pies a cabeza"...
(3) Ignoro que pensará el expresionista cantante after-punk Peter Murphy, hoy por hoy, que ya va para viejo el hombre, cuando interpreta en sus conciertos esta canción... Al fin y al cabo habla del ocaso de los dioses y de un último momento de debilidad y su generación ya tiene los dos píes en ese periodo de la vida de un artista que ha sido hermoso en el que es fácil dejarse caer en la melancolía por el paraíso perdido.
En 1989, en un muy popular disco del cantante (bueno, popular en según que círculos, de acuerdo), Peter Murphy escribía unas herméticas estrofas sobre Marlene Dietrich, en las que pone en voz de la actriz los versos de Freiligrath:
"Derrama cálidas lágrimas mientras recuerda sus lineas favoritas: -Perdona el daño que te he hecho, no te marches con el corazón roto".
https://youtu.be/n9y4AHemqKA
Aunque solo sea por esta canción, el poema, penoso poema, de marras, se hizo con un pedazo de mi alma; pero esta es solo la guinda del pastel.
(4) Finalicemos. Este es el verdadero motivo de que considere que el poema "¡Oh, ama, ama tanto como puedas!" del poeta aleman Ferdinand Freiligrat, un vergonzoso texto lleno de sentimentalismo, sea el que más me conmueve:
Quienes estuvimos atentos a estos temas, pudimos disfrutar a mediados de la década de los años 80, de un documental perfecto sobre la actriz y cantante Marlene Dietrich, realizado por el también actor, el austriaco Maximiliam Schell. El compromiso de la diva era dejarse entrevistar a condición de no aparecer en ningún plano realizado para el film, que solo dispondría de material de archivo. Así las imágenes de sus éxitos eran comentadas con dureza y sarcasmo por una amarga Dietrich, anciana pero, genio y figura, muy, muy borde. Schell estaba desesperado con ella; pero finalmente, de forma casual, el recuerdo de la madre recitando "El poema favorito de Marlene Dietrch", quebró la voz y arranco sollozos a la entrevistada. Quedó como epilogo de la película y de su vida, un poso de derrota y tristeza. (Es obvio que a Peter Murphy también le llegó el mensaje).
No lo he encontrado subtitulado, pero aquí está el plano y el audio; así se hace pedazos una estatua de mármol:
https://youtu.be/fqJiNaXoq1Q
Lana Wood-Maximiliam Schell “Ejercicio para cinco dedos” (Five finger exercise) 1962, de Daniel Mann.
Ingrid Thulin-Maximiliam Schell “Una llamada a las doce” (Return from the ashes) 1965, de J. Lee Thompson.