Para ti, que siempre estuviste ahí:
Gracias por soportar todas mis versiones a lo largo de estos años, por llenarme de energías cuando mi universo se ha roto cada vez más, por acariciarme las heridas hasta sentir cosquillas y no más dolor, por brindarme amor, resguardo y comprensión. Para ti, que siempre te quedaste hasta cuándo no debías:
Te amo, para siempre, hasta la eternidad.














