Dolés tanto...
Porque rompiste todas las defensas que tanto me había costado levantar. Y me dolés como nunca antes dolió nadie.
Quizá nunca te des cuenta de todo el daño, puede que en tu mundo todo este bien.
Ojala nunca nadie te duela así. Porque a pesar de todas las heridas sería incapaz de desearte mal alguno.
Cómo querer que sufra alguien a quién amaste tanto.
Por mucho que ahora sufra, sé que no soy así.
Por las noches escucho tu risa permanentemente, haciendo rotos del silencio en nuestra habitación, robándome el sueño de un futuro con vos.
Un “nosotros” que murió, que lo mataste sin piedad por mucho que tratará de salvarlo.
Me pregunto si la vida se cansó de verme bien. Y me tocaba volver a sufrir un poco más.
Llegue a pensar que por mucho que me habían dolido cosas en el pasado ya había llenado el cupo de dolores para toda una vida. Que equivocada estaba...
Pero, en fin, supongo que paso lo que tenía que pasar, como siempre que me ilusiono con alguien, termina doliendo siempre...
Dicen que el amor cuando duele, es más real. Sinceramente espero que no siempre sea así. Me niego a creer que todo amor tenga un final gris.
Memoriando.













