Mientras doy forma a un relato corto, una metáfora de cuando alguien toma una importante decisión que afecta a dos personas sin pensar en la otra (si es que consigo que me guste algo de lo que se me va ocurriendo), hoy voy a reflexionar sobre romper los lazos que unen a dos personas de una u otra manera.
Hace tiempo decidí romper mi amistad con una chica y en el último texto que le escribí le expuse una idea que me sobrevino al pensar en nosotros y la gente a la que estábamos unidos. Resulta que tiene una amiga que es a su vez amiga de la chica de la que estuve enamorado durante años, además es amiga de un amigo de la facultad y ha empezado a seguir por twitter al amigo de un viejo compañero de carrera. Esto me llevó a pensar que podría darse el caso de que acabara viviendo esa vida alternativa que pude haber vivido de no haberme enamorado ni haber ido dejando de lado algunas relaciones.
Siempre he sido muy reacio a unir grupos de amigos/compañeros de juergas. Han de ser muy fuertes los lazos para que al final permita que eso pase, como ha ocurrido con mis amigos de casi toda la vida, que es con quienes quedo todas las semanas, y otros amigos y amigas de Filología inglesa. Debido a esto me fastidia bastante que se haya forjado esa amistad entre un amigo de carrera y ella. Las otras dos personas me dan lo mismo, pues la primera me odia y el otro pasa de mi también (aunque somos contactos de Facebook y le sigo por twitter: él dejó de seguirme hace años).
El caso de mi amigo es distinto. Si bien es cierto que desde que acabamos la carrera hemos quedado mucho menos, no es menos cierto que siempre hemos mantenido una relación cordial, con charlas frikis y divertidas, además de que fuimos de viaje a Salvador de Bahía con otros amigos de la carrera. Se trata, por tanto, de una persona cercana a mi. Sé que a mi esto me debería dar lo mismo porque cada cual es libre de hacer lo que quiera, pero en este momento me afecta. Supongo que una vez que consiga relegarla a un bonito recuerdo del pasado la cosa cambiará (salvo si acabaran liándose o siendo novios), para lo cual aún me queda mucho tiempo (seguro que a ella no le queda mucho para hacerlo: las mujeres siempre consiguen pasar página antes ya que son más fuerte emocionalmente, todo lo contrario de lo que nos venden en el cine. Los hombres, sin embargo, nos hacemos los duros pero somos más blandos que la mierda de pavo).
Por otro lado están unas amigas que conocí al mismo que tiempo que a ella y con las que hice un programa de radio para la emisora de la facultad. Con ellas está haciendo un nuevo programa, creo que incluso son varios con distinta temática. Me ofrecieron hace unos meses incorporarme, pero aunque quería y quiero formar parte del grupo, acabé decidiendo quedarme en un segundo plano y ayudar cuando lo necesiten y, si lo creen conveniente, participar en algún programa. Dicha decisión viene a causa de que me gusta la chica de la que he dejado de ser amigo y verla no me vendría bien, pues ya nos costó romper definitivamente nuestra amistad…
Ahora resulta que desde el grupo de radio que tenemos y en el que aún estoy metido hablan de incorporar a mi amigo, lo cual me parece lógico ya que así hay más voces en su cadena y pueden expandir sus temas, aunque me fastidia un poco porque hay más personas en este país a quienes pueden pedírselo. Lo que sí me ha dolido es que le hayan propuesto también a él locutar los anuncios de los programas, aludiendo que querían una voz distinta a las de ellas y además masculina, y que a mi ni tan siquiera me hayan preguntado cuando, como he dicho antes, me ofrecí a prestarles la ayuda que necesitaran. Esto hace que me pregunte qué tipo de amigas son en el fondo, al menos las dos que me quedan, a la otra por orgullo y por cumplir escrupulosamente con el pacto que hicimos ni se le habrá pasado por la cabeza proponérmelo a mi, comprensiblemente. Aunque me insistieran en rehacer con ellas el programa de radio que hicimos en la facultad pero de forma autónoma, una vez que les dije que no estaría al 100% PARECE que no me tienen en cuenta.
Por más que tengo sueños premonitorios no soy capaz de vaticinar mi futuro de una forma global, lo que sueño son escenas que luego vivo meses o años más tarde. Por tanto, no podía pensar que acabaría enamorándome de mi mejor amiga, ni que decidiría dejar de hablarla, por lo que no me paré a pensar mucho en lo que supondría que se viniera a mi grupo de cuarto de carrera, ya que en tercero estuvimos en turnos distintos, y fue entonces cuando mi amigo la conoció más, la agregó a Facebook, etcétera, etcétera. Ahora me arrepiento de haberle propuesto venir conmigo… Pero eché tanto de menos su presencia el curso anterior que no podía estar otro curso más quedando esporádicamente con ella. Además de que me jodió mucho que justo durante ese curso empezó a salir con quien fue su novio durante 5 años o así.
Con esta situación entre manos me planteo seriamente dejar de lado a mi amigo, lo que en la realidad que vivimos ahora significa dejar de seguir en twitter y eliminar de Facebook, que es la señal inequívoca de “hasta aquí llegó nuestra relación”. Así mismo dejaría de seguir al otro chico, pues ya veo que cada vez le retwittea y conversa más con él (¿podría acabar con él en lugar de con mi amigo? No me resultaría raro). Esto último me hace pensar en lo importante que es ver desde fuera a las personas, libres de conexión emocional y fuera de la relación. Y es que no puedo sino PENSAR que para toda esta gente que he mencionado ella es mejor que yo, o más “guay”. De igual manera da la impresión de que a mi antigua mejor amiga también ellos y ellas le parecen mejor que yo, así como otras personas a las que no conozco, y pensándolo fríamente siempre ha sido así. No puedo decir que no me haya hecho cumplidos porque me los ha hecho y algunos me calaron muy hondo, pero no me los hacía con tanto entusiasmo como lo hacía y hace con otras personas, o al menos así LO SIENTO. Quizás como ya tenía ganado mi corazón no tenía la necesidad de dar una mejor impresión de sí misma, pues es evidente que le importa la impresión que cause en el resto de las personas de su entorno, por lo que va hasta de “buen rollo” con quienes luego critica a las espaldas. Yo a eso lo llamo hipocresía, el resto de los mortales diplomacia. Pero bueno, esto tampoco es nada grave. Nadie es perfecto. No voy a crucificarla por ello.
Sin embargo, pensando con calma en mi me he dado cuenta de que he dejado de hacer algo que quería hacer por una mujer, y de igual manera me estoy planteando dejar de hablarme con cierta gente con la que me llevo bien por esa misma mujer. Es decir, que por una mujer estoy eligiendo aquello que es perjudicial para mi. Esto no debería ser así. Creo que dejaré las cosas como están, al menos de momento, si mis amigas de radio siguen comportándose como lo están haciendo, y mi amigo empieza a quedar seguido con mi ex-mejor amiga y mucho menos conmigo entonces quizás me plantee pasar de ellas y de él. Pero no es una decisión que se pueda tomar a la ligera, sino fruto de una ardua reflexión e introspección, como lo fue el decidir sacar de mi vida a una de las personas más importantes de mi vida.
Sinceramente toda esta situación para mi es una mierda. Para ella no tanto ya que, por suerte para ella, nunca entablé relación con sus amigos más cercanos por lo que por su parte no existen esos frágiles lazos, y aunque lo hubiera hecho seguro que no les habría caído demasiado bien ja ja. Tengo que respirar hondo y no hacer de esto un problema, así como centrarme en mis asuntos y dejar que las cosas por parte de todas esas personas siga su curso y luego actuar en consecuencia, pero de forma que no me perjudique emocional y socialmente. Espero que del dicho al hecho no haya demasiado trecho…
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